Juan Domingo Farnós Miro

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El reconocimiento de la educación es el reconocimiento de los logros de aprendizaje, ¿pero han llegado las tecnologías emergentes a alcanzar este reconocimiento?

La acreditación es la certificación de reconocimiento de una institución, una organización, un gobierno, una comunidad, etc Hay una serie de métodos de evaluación mediante el cual se puede evaluar el aprendizaje (examen, práctica, etc) a los efectos de reconocimiento y acreditación, y hay un número de propósitos diferentes para la misma acreditación (es decir, trabajo, reconocimiento social, pertenencia a un grupo, etc.).

A medida que nuestro mundo se mueve de una economía industrial a una sociedad del conocimiento, las habilidades que se necesitan nuevas. Las tecnologías sociales web ofrecen oportunidades para el aprendizaje, que se basan estas habilidades y permitir nuevas formas de evaluar..

El método de aprendizaje entre en pares permitirá la obtención de las comunidades en línea y herramientas, por ejemplo portafolios digitales, rastros digitales, y las agregaciones de las opiniones individuales y clasificaciones en una evaluación fiable de la calidad.

El reconocimiento por parte de los compañeros pueden tener una función similar a la acreditación formal, y las vías para activar reconocimiento de sus pares en créditos formales .

La educación abierta es un escenario de evaluación y acreditación, que se basa en los atributos de las comunidades de software de código abierto: la confianza, la pertinencia, la escalabilidad y la transparencia….los BADGES del aprendizaje-trabajo del futuro..

Tales ecosistemas suelen ser descritos como una combinación de tres áreas: contenido, apoyo al aprendizaje, y la acreditación (integrada con evaluación).

Las tecnologías de digitalización y de red virtual (simulación) cambian no sólo la forma en que nos comunicamos, informarnos y aprender nosotros mismos – que también han modificado las condiciones en que esto se realiza, así como las normas que se aplican a estos procesos..

Podemos establecer en ello la Ecología del conocimiento es un sistema adaptativo complejo que emerge de la conexión de abajo a arriba de PKNs..

Realmente considerar los MOOC como una ecología de conocimiento es quizás ir más a un METACONOCIMINETO, ya que estos abarcan muchas redes interconectadas entre si, mientras que el PKM es una red más personal…

Pero aquí podemos entrar con el mismo aprendizaje que es “per se” un elemento individualizado, pero que no adquiere su valor sino se hace de manera colaborativa, por tanto las equivalencias se pueden extrapolar…

La educación siempre llega tarde a cualquier tipo de cambio y más si se trata de una transformación, esto nunca se ha llevado a término por falta de voluntad, por desconocimiento, por miedos  a lo desconocido y a perder un estatus que la misma siempre ha dado a los que han estado encima de la cúspide (jerarquía), y/o también a aquellos que por su título (nadie sabe el porque deben tener estas prerrogativas) creen que por tener un “rol” que realmente es dudoso que lleva a resultados, “enseñan”, no quieren perderlo.

¿Significa esto que tenemos que olvidarnos de la escuela? Ciertamente no. Pero sí significa que, además de docentes bien preparados y de planes de estudio suficientemente flexibles y actualizados, precisamos de agentes culturales que nos ayuden a explorar las posibilidades que encierra este nuevo mundo, que nos permitan anticipar sus oportunidades y sus riesgos, y que nos ayuden a identificar algunos de sus principales mecanismos.

 

Las nuevas tendencias globalizadoras obligan a repensar el modo en que debemos preparar a las nuevas generaciones para insertarse en la vida política, económica, social y cultural. La respuesta habitual consiste en decir que el sistema educativo debe ocuparse de esta tarea. Pero hay razones para pensar que el sistema educativo tal como lo conocemos siempre llegará tarde frente al enorme potencial de innovación del mundo extraescolar. Dos estrategias se proponen. Involucrar en la tarea a al menos parte del mundo extra-escolar (más específicamente, a la cultura) y redefinir los límites entre lo que pertenece al mundo escolar y lo que queda fuera.

Empecemos por los lugares comunes: el mundo se ha globalizado. Esta parece ser la premisa desde la que debe partir toda reflexión sobre la cultura, la política o la sociedad. El dato es a todas luces importante, aunque tal vez valga la pena recordar que no es la primera vez que ocurre. El mismo fenómeno ya se produjo al menos en dos oportunidades. La primera fue en la época del Imperio Romano. La segunda fue en tiempos de Carlos V. En ambos períodos se estableció un orden político y cultural que involucraba (o afectaba de manera muy directa) a casi todo el mundo conocido. La gran diferencia es que ahora el tejido de la globalización abarca al planeta entero. De aquí en más, las únicas formas de expansión concebibles serán extraplanetarias.

Dicho esto, vayamos ahora a un segundo lugar común: la globalización exige que repensemos la educación de las nuevas generaciones. Si no queremos perjudicar seriamente a nuestros hijos ni a nuestros nietos, deberemos darles una educación que les permita entenderse con personas de otras partes del mundo, que los ponga en condiciones de acceder a las nuevas tecnologías de la comunicación, que los haga capaces de responder de manera fértil al fenómeno de la diversidad cultural, y que los prepare para una vida laboral en la que los cambios de empleador y los desplazamientos geográficos serán frecuentes.

Las dos afirmaciones anteriores son lugares comunes, pero son también verdaderas (que una afirmación sea repetida “ad nauseam” no es una prueba de que sea falsa). Y sin embargo, creo que algo anda mal si detenemos aquí nuestro diagnóstico. Dicho de modo más preciso: creo que en los últimos años hemos desarrollado una aguda conciencia respecto del fenómeno de la globalización y hemos desarrollado una conciencia igualmente aguda respecto de los desafíos que este fenómeno plantea a la tarea educativa, pero todavía no somos igualmente conscientes del reto que la globalización implica para la cultura. (No utilizo aquí la palabra “cultura” para referirme al conjunto de las disciplinas artísticas usualmente llamadas “cultas”, ni tampoco en el sentido etnológico de conjunto de creencias, prácticas y ritos que definen los límites de una comunidad humana particular, sino en el sentido antropológico de patrimonio común de ideas, conocimientos e interpretaciones que nos permite afirmar que vivimos en un mismo mundo).

Tengo la impresión de que el proceso de globalización, y la acumulación de sus impactos sobre nuestra vida cotidiana, han avanzado mucho más rápidamente que nuestra capacidad de tejer interpretaciones compartidas que nos permitan escapar a la pérdida de sentido. Al menos por momentos, parecería que todos hemos caído en la situación de aquellos individuos que han visto derrumbarse su cultura de origen frente a la presión de una cultura dominante: tratamos de servirnos de nuestras viejas categorías e interpretaciones para entender las situaciones que abordamos, pero el intento fracasa porque éstas requieren otras formas de aproximación. Como resultado, con cierta frecuencia ocurre que nuestras ideas se vuelven inconsistentes y nuestra capacidad de entendernos se deteriora.

Hay una imagen que ha recorrido el mundo y que, a mi juicio, refleja claramente esta situación: es la imagen de los militantes antiglobalización comunicándose mediante teléfonos celulares, difundiendo mensajes a través del correo electrónico y explicando sus posturas desde una multiplicidad de sitios web.

Antiglobalización por Internet

Cada uno puede tener la opinión que quiera respecto de los militantes antiglobalización. Puede estar a favor de su causa o en contra de ella. Puede considerar que los argumentos que manejan son fuertes o son débiles. Pero antes de llegar a ese tipo de definiciones aparece una inconsistencia que debería llamar la atención: con la elección de los medios que utilizan para comunicarse, estos militantes y sus organizaciones están alentando la misma globalización a la que con tanto énfasis se oponen.

El punto me parece importante, porque a veces se habla de la globalización como si fuera impulsada desde algunos oscuros centros de poder contra la voluntad de la gente. Pero lo cierto es que los verdaderos impulsores de la globalización somos cada uno de nosotros. La globalización avanza porque, ante el menor problema de salud, todos queremos tener a nuestro alcance servicios médicos altamente tecnologizados. O porque, vivamos donde vivamos, a todos nos gusta recibir en el menor tiempo posible el disco que acaba de editar nuestro músico favorito. O porque, si tenemos que cubrir largas distancias, buscamos pasajes de avión baratos en lugar de andar en carreta o aceptar pagar pasajes caros. O porque, si ha pasado algo grave en el mundo, aspiramos a verlo en directo por televisión.

Así como no abrí juicio sobre las ideas de los militantes antiglobalización, tampoco pretendo abrirlo sobre las preferencias que acabo de enumerar. Sólo constato un hecho, y es que cuando alguien tiene esta clase de preferencias y al mismo tiempo se opone a la globalización, está actuando de manera inconsistente: se está oponiendo como ciudadano a aquellos procesos que está alentando como consumidor. Este no es un problema exclusivo de los militantes antiglobalización sino de muchos millones de personas. Y en la medida en que esta inconsistencia se siga extendiendo, estaremos creando un problema que ningún gobernante será capaz de resolver.

No voy a hacer ninguna hipótesis sobre el modo en que se ha llegado a esta inconsistencia. Lo que me importa subrayar es mi sorpresa ante la escasa conciencia que se tiene de ella. He visitado los sitios web de varias organizaciones que critican la globalización, pero nunca me encontré con una explicación acerca de por qué se sirven de ese medio de comunicación altamente globalizador. He visto por televisión a numerosos manifestantes antiglobalización que no se incomodaban en lo más mínimo cuando se los filmaba hablando por teléfonos celulares. He asistido a reuniones académicas en las que personas vestidas con ropa de marcas internacionales, que pasan buena parte del año recorriendo el mundo en avión, discutían gravemente sobre los efectos perniciosos de la globalización sin que ninguno pareciera sentirse responsable del estado de cosas que criticaba.

Puede que muchas de esas personas sean hipócritas, pero es muy improbable que todas lo sean. Y mucho más improbable es que sean hipócritas los millones de individuos que escuchan y admiran a quienes caen en tales contradicciones. Creo más bien que lo que está fallando es nuestra capacidad colectiva de interpretar lo que ocurre. No me refiero a ponernos de acuerdo sobre el significado profundo de los hechos, porque allí siempre habrá lugar para el desacuerdo. Me refiero a la capacidad mucho más básica de reconocer los hechos mismos y de establecer conexiones relevantes entre ellos. Mucha gente se siente amenazada por la globalización y al mismo tiempo hace un uso intensivo de los múltiples recursos de la Web, sin llegar a percibir que esa actividad forma parte de la definición misma de un mundo globalizado.

La globalización nos ha tomado por asalto y no nos ha dado el tiempo necesario para aclararnos las ideas. Sus promesas y amenazas tienen tal espectacularidad que dificultan nuestra capacidad para reconocer los límites entre aquello que es (al menos en parte) consecuencia de nuestras propias elecciones, y aquello que en ninguna medida depende de nosotros. Como el aprendiz de brujo, hemos liberado fuerzas que no somos capaces de entender ni de controlar.

Por eso, cuando nos enfrentamos a este fenómeno nos comportamos como quien ingresa en un territorio desconocido, cuyos códigos y reglas de funcionamiento ignora. Los que están fallando son nuestros recursos culturales para construir imágenes de la realidad que sean inteligibles y compartidas. Frente a un mundo que se ha acelerado y complej¡o, nuestros esquemas de interpretación tradicionales ya no nos permiten ver claro. Lo único que mucha gente percibe es que en todo esto hay víctimas, y razonablemente intenta ponerse de su lado. Pero el problema es que no siempre se establece el lazo adecuado entre las víctimas y los victimarios. Sobre todo no se lo establece cuando, como ocurre con frecuencia, nosotros mismos estamos de los dos lados.

Buscando soluciones

¿Cuál es la solución a este problema? La respuesta estándar consiste en decir que la educación formal debe preparar a los miembros de las nuevas generaciones para el mundo que está naciendo. Pero hay buenas razones para pensar que, en este terreno, la educación siempre llega tarde.

En primer lugar, la educación llega tarde porque pasa demasiado tiempo entre el momento en que se producen las novedades, el momento en que se desarrollan interpretaciones que nos permitan entenderlas razonablemente y el momento en que se consigue transmitir esas interpretaciones a las nuevas generaciones de docentes. Este proceso funcionó con fluidez durante muchas décadas, pero ahora no hay tiempo material para reproducirlo. Los cambios se producen con demasiada rapidez como para que se pueda responder a ellos desde los planes de estudio.

En segundo lugar, la educación siempre llega tarde porque, cuando llega el momento en que los alumnos están en condiciones de recibir mensajes en el salón de clase, ya han recibido con anterioridad muchos otros mensajes. Los han recibido en los años previos a la escolarización formal, durante los que aprenden de las personas que los rodean y de los medios masivos. Los han recibido durante el período en que, siendo ya escolarizados, se ponen en condiciones de recibir mensajes relativamente complejos de parte de sus maestros (es decir, en el período que va desde el inicio de la escolarización hasta que cumplen nueve o diez años). Y los siguen recibiendo en el tiempo que pasan fuera de la escuela, esto es en una vida extraescolar que se caracteriza por ser altamente mediatizada y cada vez más informatizada, de modo que confluyen en ella informaciones y opciones de consumo cultural extremadamente variadas.

Todo esto sugiere que la escuela no puede prepararlos para un futuro contacto con la globalización, sino que, en términos generales, sólo puede reaccionar ante un contacto que ya se ha producido o ya se está produciendo. Desde el punto de vista de los alumnos, primero está el contacto con el mundo globalizado y después está el contacto con la escuela. Pretender invertir los términos es sencillamente una quimera.

En consecuencia, si queremos darle un mejor equipaje cultural a los miembros de las nuevas generaciones (y si queremos proporcionárnoslo a nosotros mismos) el primer frente de ataque no estará en la institución escolar sino fuera de ella, más precisamente en ese terreno difuso pero decisivo al que llamamos cultura. El desafío es cómo desarrollar una nueva sensibilidad, cómo reforzar nuestra capacidad de establecer conexiones entre hechos, cómo modificar nuestras categorías de análisis, de modo tal que la inevitable inmersión en el mundo globalizado no nos hunda en el desconcierto y en la irracionalidad colectiva.

Por cierto, no es la primera vez que nos enfrentamos a este desafío. Justamente por eso empecé recordando que esta no es la primera vez que el mundo se globaliza. Cada vez que ocurrió este fenómeno, nuestras categorías de análisis y nuestros recursos interpretativos tuvieron que adaptarse al nuevo estado de cosas. Y la solución no vino de una escuela que en esa época no existía, sino de la literatura, del arte y de la filosofía.

La cultura como respuesta

¿Qué ocurrió cuando los antiguos griegos se hicieron buenos marinos, se adentraron en mares hasta entonces desconocidos y fundaron colonias lejanas? Ocurrió que los bardos empezaron a cantar poemas que hablaban de largos viajes, de la variedad geográfica y humana, de las reacciones de los individuos ante el peligro y de las consecuencias de las grandes ausencias sobre la vida de las personas. ¿Qué pasó cuando los romanos construyeron las primeras ciudades verdaderamente grandes, alcanzaron niveles de bienestar que significaban una fuerte ruptura con la vida rústica e hicieron posibles acumulaciones de riqueza y de poder desconocidas hasta entonces? Ocurrió que los poetas y comediantes se preguntaron si el abandono de la vida rústica era una pérdida o una ganancia, e indagaron sobre la influencia del dinero y del poder en la vida de los hombres.

¿Qué ocurrió cuando los europeos terminaron de darse cuenta de que habían descubierto un inmenso continente y se lanzaron a explorarlo y conquistarlo? Ocurrió que las artes plásticas se poblaron de animales y de frutos desconocidos hasta entonces, y que los pensadores y literatos empezaron a preguntarse sobre la posibilidad de fundar nuevas formas de convivencia en medio de una naturaleza incontaminada. ¿Qué ocurrió cuando una combinación de educación y desarrollo tecnológico hizo posible avizorar un futuro pautado por la democracia de masas y por una economía altamente industrializada? Ocurrió que Walt Whitman le cantó a la electricidad, a la potencia de los motores y al ciudadano capaz de decidir su propio destino, en un tono que sólo se había utilizado hasta entonces para cantarle a los héroes militares o a las fuerzas de la naturaleza. ¿Qué ocurrió cuando Einstein desarrolló la teoría de la relatividad e introdujo ideas absolutamente ajenas a la física newtoniana, como la posibilidad de viajar en el tiempo? Ocurrió que esas ideas fueron recogidas por los maestros de la ciencia-ficción, y a través de ellos se volvieron mínimamente comprensibles para millones de lectores y de espectadores carentes de formación científica. Y ocurrió también que el surrealismo nos forzó a ampliar los límites de nuestra sensibilidad, devolviéndonos imágenes del mundo que se parecían muy poco a las que habíamos visto hasta entonces.

En una palabra: una parte sustancial de lo que pensamos acerca del mundo que nos rodea, una proporción importante de nuestras expectativas, fantasías y temores, una cantidad nada desdeñable de datos y de esquemas interpretativos, la mayor parte de nuestros lenguajes expresivos, no nos llegan por un canal formal como el que representa la escuela, sino a través de la cultura en la que estamos inmersos. Nuestras imágenes de la globalización están mucho más determinadas por las coberturas de CNN, por la experiencia de ingresar a un grupo de chat o por el hábito de “bajar” archivos MP3 que por lo que puedan intentar decir las maestras.

¿Significa esto que tenemos que olvidarnos de la escuela? Ciertamente no. Pero sí significa que, además de docentes bien preparados y de planes de estudio suficientemente flexibles y actualizados, precisamos de agentes culturales que nos ayuden a explorar las posibilidades que encierra este nuevo mundo, que nos permitan anticipar sus oportunidades y sus riesgos, y que nos ayuden a identificar algunos de sus principales mecanismos.

El cine, las artes plásticas, el teatro popular y la literatura han permitido que sociedades enteras procesaran conflictos y traumas que eran difíciles de asimilar por otras vías. La novela social iniciada por Zola permitió que muchas personas pertenecientes a los sectores acomodados de la sociedad europea entendieran cómo se veía el mundo cuando se lo miraba con los ojos de los obreros industriales o de los mineros. Un solo cuadro de Picasso hizo que mucha gente percibiera el drama de un bombardeo con una intensidad que jamás hubiera alcanzado si no hubiera visto el Guernica. El Galileo Galilei de Brecht popularizó una interpretación del modo en que la ciencia experimental se impuso sobre la vieja metafísica, y esa interpretación resultó más influyente en términos sociales que las explicaciones mucho más ajustadas a la realidad que podemos encontrar en los libros de los especialistas. El cine estadounidense permitió que muchos ciudadanos que no habían estado en Viet Nam comprendieran la magnitud de lo que habían vivido quienes sí estuvieron y volvieron derrotados.

 

 

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Este es exactamente el desafío que tenemos planteado. Lo que todavía estamos en vías de conseguir es una producción cultural que nos permita empezar a entender lo que significa vivir en un mundo globalizado. Nos faltan narrativas que nos hagan sentir cómo impactan nuestras decisiones de consumo sobre la marcha de las grandes industrias o sobre las condiciones de vida de quienes están en el otro extremo de la cadena productiva. Nos hacen falta testimonios sobre las nuevas maneras en las que podemos prolongar nuestras posibilidades de aprender y de producir. Nos hacen falta ficciones que nos ilustren sobre las nuevas maneras en los que podemos organizar nuestra vida laboral o nuestras relaciones interpersonales. Nos hacen falta músicas y texturas que impacten sobre nuestras actitudes y nos hagan sentir la dimensión de lo que estamos en condiciones de explorar y de descubrir.

Nada de esto se puede apurar ni hacer de modo deliberado. Estas cosas simplemente ocurren. Pero sólo ocurren cuando el terreno de la cultura está habitado por personas que no se conforman con interpretaciones cómodas ni perezosas. Si le damos la espalda a las complejidades del mundo, si ignoramos los desafíos morales que nos presenta nuestra circunstancia, si, en lugar de explorar los complejos mecanismos del éxito, el fracaso y el dolor, adoptamos actitudes maniqueas que nos garanticen ritualmente que estamos del buen lado, nunca podremos tener una mirada lúcida sobre el mundo en el que vivimos porque habremos preferido no tenerla.

Para no ser demasiado general, quisiera poner un solo ejemplo que tal vez ayude a ilustrar lo que estoy tratando de decir. Pensemos en el caso de los periodistas. El desarrollo tecnológico permite que hoy los periodistas manejen un caudal de información descomunal, a una velocidad que no tiene antecedentes. Pero esta nueva capacidad no asegura por sí misma que los resultados sean malos ni buenos. Un bombardeo irreflexivo de novedades provenientes de diversos orígenes puede sumir a los receptores en la perplejidad e impedirles entender el mundo en el que viven. Una selección superficial de la información, que no indague sobre las lógicas que vinculan a los diferentes acontecimientos, puede favorecer el desarrollo de interpretaciones simplistas o sencillamente descarriadas (por ejemplo, puede llevar a que muchos residentes en países del tercer mundo lleguen a ver como un héroe a un granjero francés subsidiado y proteccionista). Un manejo de imágenes que no se haga cargo del contexto en el que fueron generadas puede hacer aparecer como simple fanatismo religioso lo que en realidad es una compleja mezcla de protesta política, exclusión social y extrañamiento cultural.

El asombroso tráfico de información que se ha hecho posible gracias al desarrollo tecnológico les exige a los periodistas que hagan lo que siempre hicieron (es decir, aportarnos información junto con elementos que nos permitan interpretarla y analizarla), pero ahora los obliga a hacerlo a una velocidad y con un nivel de exigencia que tiene escasos precedentes. Es probable que el periodismo se vuelva con el tiempo una profesión crecientemente exigente, al menos en la medida en que se aspire a lograr productos de calidad razonable. Como hicieron los maestros de la ciencia-ficción (y los propios periodistas especializados) al hacernos entender intuitivamente las principales ideas de Einstein, los buenos periodistas deberían estar ayudándonos a entender las principales conexiones de un mundo sobre el que sabemos casi todo pero del entendemos poco. El lazo cultura-escuela

¿Significa esto que la batalla por devolverle comprensibilidad al mundo debe darse en el terreno de lo que de manera laxa llamamos cultura, y que debemos abandonar la esperanza de que la escuela haga algún aporte al respecto? No necesariamente. La escuela tiene un papel importante a jugar en todo esto. Pero sólo conseguirá hacerlo si conseguimos crear mecanismos de retroalimentación que necesariamente conducirán a una profunda transformación de la cultura escolar tradicional.

Al considerar este tema es demasiado fácil perderse en un mar de generalizaciones, de modo que voy a limitarme a considerar un aspecto de la cuestión: los mecanismos de reclutamiento, formación y desempeño de la función docente.

Desde más de un siglo, la cultura escolar tradicional defiende un paradigma que puede describirse de este modo: el docente ideal es aquel que opta por la profesión docente al terminar sus estudios secundarios, que recibe una formación profesional específica durante una razonable cantidad de años (gruesamente equivalente a los requeridos para realizar una licenciatura universitaria) y que luego desarrolla una vida profesional íntegramente centrada en la labor docente, sin más interrupciones que las necesarias para realizar actividades de perfeccionamiento y reciclaje.

Este es un modelo que funcionó razonablemente bien allí donde podían cumplirse ciertos supuestos implícitos. Primero, que los institutos pedagógicos fueran capaces de reclutar estudiantes en número y calidad suficientes; segundo, que se hubieran desarrollado planes de estudio capaces de poner a esos estudiantes en condiciones de adquirir primero, y transmitir después, los conocimientos y destrezas fundamentales que se hubieran desarrollado en un área específica o en un conjunto de áreas; tercero, que lo que esos estudiantes pudieran aprender en los años que transcurrían en los institutos pedagógicos siguiera siendo válido en el momento de iniciar la vida profesional; cuarto, que las actividades de perfeccionamiento y reciclaje resultaran suficientes para actualizar y potenciar la formación recibida inicialmente.

El problema es que la mayor parte de estos supuestos no se cumple en la actualidad. En los últimos años, muchos países (particularmente en el tercer mundo) han tenido serias dificultades para reclutar una cantidad de estudiantes que alcanzara para reemplazar a los docentes que pasaban a retiro, así como para responder al crecimiento de la demanda resultante de un aumento de las tasas de escolarización. Por otra parte, el propio fenómeno de generalización del acceso al sistema educativo (imperfecto como sin duda es) tuvo el efecto de disminuir la calidad promedio (en términos culturales y educacionales) de los estudiantes que se inscriben en los institutos pedagógicos.

También se ha vuelto más difícil contar con planes de formación docente que permitan a los egresados contar con un nivel de preparación adecuada a las innovaciones que se producen en un área específica. Esto no es (al menos no necesariamente) una consecuencia de la lentitud de reacción de las autoridades responsables de la formación docente, sino del aceleramiento de las innovaciones en todas las áreas del conocimiento. Elaborar seriamente un plan de estudios puede llevar varios años. Luego es necesario preparar programas de cursos que se ajusten a ese plan y preparar al cuerpo académico que se encargará de impartirlos. Todo esto hace que, cuando un programa de formación docente se pone en ejecución, es casi inevitable que ya haya acumulado cierto retraso respecto del nivel de desarrollo de las diferentes disciplinas.

A este retraso acumulado entre el inicio del diseño y el inicio de la ejecución de un plan de estudios se agrega luego el rezago que tiende a acumularse durante los años que cada estudiante permanecerá preparándose como docente. Los conocimientos adquiridos por los aspirantes a maestros y profesores en el primer año de su formación, tendrán tres años de rezago en el momento de acceder a la titulación. Esta situación suele ser menos grave cuando los futuros docentes se forman en ámbitos universitarios (en los que pueden estar permanentemente en contacto con docentes que son al mismo tiempo investigadores de las disciplinas que enseñan) y es más grave cuando se forman en instituciones exclusivamente dedicadas a la formación de maestros y profesores.

Esta doble desactualización acumulada en el momento de recibir el diploma docente puede en muchos casos ser poco significativa, pero inevitablemente se agravará a medida que pasen los años de ejercicio profesional. Este problema puede ser razonablemente paliado mediante actividades de actualización y reciclaje. Pero esta solución sólo funciona de manera adecuada cuando la formación inicial no estaba aquejada de desajustes serios. Cuando este es el caso, es probable que los docentes en actividad tengan problemas para asimilar las novedades, y que esto actúe como un factor crecientemente inhibidor de la demanda de reciclajes.

Todas estas son dificultades con las que los sistemas de formación docente luchan desde hace años. En algunos casos esa lucha es exitosa y muchos en otros no lo es tanto. Pero en todos los casos es cierto que el desafío se vuelve cada día más difícil de enfrentar, debido a que el ritmo de renovación se acelera en todas las áreas del conocimiento. ¿Quiere esto decir que estamos condenados a llegar cada vez más tarde?

No necesariamente. Y para poder ser optimistas en este punto empecemos por observar un hecho histórico. La especialización de la función docente es un dato relativamente reciente. Hasta hace tan sólo unas décadas, la enseñanza de las nuevas generaciones estuvo en buena medida en manos de gente que, además de enseñar, tenía otras ocupaciones profesionales. El cura o el farmacéutico del pueblo, el médico o el juez, frecuentemente combinaban su actividad específica con la labor docente. Esto ha tendido a ser más usual en el nivel secundario que en el primario, y en los pequeños núcleos urbanos (donde todavía ocurre) que en los grandes. Pero, independientemente de lo que pasara en los hechos, desde fines del siglo XIX esta situación fue colocada en la categoría de las anomalías. Lo bueno, lo eficiente, lo moderno, era que la educación de las nuevas generaciones estuviera en manos de profesionales exclusivamente dedicados a la enseñanza. Los mecanismos de calificación de casi todos los sistemas educativos empezaron a valorar más a aquellos que tenían un título otorgado por un instituto pedagógico que a quienes habían recibido otro tipo de formación.

Así han sido las cosas hasta ahora y no tiene demasiado sentido discutir si se trató de un acierto o de un error. Pero sí vale la pena preguntarse qué debemos hacer en el futuro. La apuesta a poner la enseñanza casi exclusivamente en manos de diplomados en institutos pedagógicos, ¿es la manera más eficiente de responder al aceleramiento de los procesos de renovación del conocimiento?

Como mínimo, la respuesta es discutible. Imaginen que, frente a los modelos tradicionales de formación docente, se desarrollara una estrategia dirigida a captar profesionales de distintas áreas (médicos, ingenieros, periodistas, etc.) a los que se les diera la posibilidad de complementar su formación principal con un diploma en pedagogía de un año de duración que los pusiera en condiciones de incorporarse a la actividad docente. Esto permitiría hacer frecuentes y deseables ciertas situaciones que hasta ahora han sido más bien combatidas. Por ejemplo, que un profesional combine su actividad en su dominio específico con una actividad secundaria en la docencia. O que un profesional, en el momento de jubilarse, inicie una actividad docente con una carga horaria relativamente importante. O que alguien alterne períodos de su vida en los que se dedica a una profesión específica con otros en los que se vuelque a la enseñanza.

Hasta ahora hemos estado acostumbrados a ver estas situaciones como un “second best”. Lo mejor es que la acción educativa esté en manos de personas íntegramente dedicadas a la labor docente. Si no se puede disponer de estos recursos, entonces podemos admitir los “docentes mixtos” como solución alternativa. Pero, ¿no hay razones para esperar que las personas que desarrollan una actividad profesional sean quienes estén más al tanto de muchas innovaciones que se producen en sus áreas específicas? ¿Y no ocurrirá que esas personas tengan una mayor facilidad para construir nexos entre los conocimientos abstractos y sus aplicaciones en la vida cotidiana? Un ingeniero retirado no sólo tiene todos los elementos necesarios para enseñar trigonometría, sino que probablemente estará familiarizado con muchos problemas prácticos en los que la trigonometría puede ser un instrumento útil. Un médico con experiencia clínica puede estar en condiciones muy favorables para vincular conocimientos generales de anatomía o fisiología con preguntas que pueden estar presentes en sus alumnos. Un informático activo en su profesión estará sin duda en mejores condiciones que nadie para orientar a los estudiantes en el uso educativo de los recursos que ofrece la computación (cosa cada vez más difícil para los docentes de carrera).

El punto importante consiste en saber qué resulta más eficiente: si aportarle a un profesional los conocimientos fundamentales de pedagogía que le permitirán evitar errores graves en el momento de relacionarse con un grupo de alumnos, o conseguir que un experto en pedagogía se mantenga al tanto de las novedades que se producen en una disciplina dada y siga siendo capaz de construir el puente entre los conocimientos abstractos y sus aplicaciones en la vida cotidiana. Durante muchas décadas supusimos que la respuesta correcta era la segunda. Y es probable que hayamos tenido razón en ese punto, porque el ritmo de renovación del conocimiento (y de sus aplicaciones tecnológicas) era manejable. Pero nada indica que esto siga siendo así en el futuro, ni nada indica que sea razonable privarse del concurso de mucha gente bien formada que podría desempeñar una importante acción educativa, especialmente en aquellos países donde el aumento de las tasas de escolarización agrava los problemas que existen en todo el mundo.

No pretendo zanjar aquí esta discusión evidentemente compleja. Lo que trato de mostrar es que, en un contexto tan cambiante como el que enfrentamos, puede ocurrir que las soluciones que tradicionalmente aceptamos dejen de ser las más adecuadas, y otras soluciones que tradicionalmente rechazamos pasen a tener nuevos atractivos. No se trata de desechar todo lo que hemos hecho hasta ahora ni de aceptar cualquier fórmula por el sólo hecho de que sea nueva. Pero sí se trata de mantener la mente abierta y estar dispuestos a revisar todo lo que sea necesario revisar. Aunque suene a retórica fácil, es verdad que estamos entrando en una nueva etapa civilizatoria. Y esta nueva etapa nos obliga a repensar el vínculo entre lo escolar y lo extraescolar, como parte de una revisión más general del vínculo entre educación y cultura.

 

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Cuando se lo mira desde el universo escolar, lo extra-escolar suele ser visto como una fuente de problemas. Es en este terreno donde se fortaleció la cultura de la imagen que terminó por desafiar a la tradicional cultura discursiva; es en este terreno donde se consolidaron las subculturas juveniles que hicieron que la juventud haya dejado de ser vista como la antesala de la vida adulta y haya pasado a convertirse en un universo con sus propios códigos; es en ese terreno donde se intensificaron primero el uso de la informática y de Internet, poniendo en jaque la capacidad de los maestros para seguirle el paso a sus alumnos. Por eso, la pregunta a la que nos habituamos era: ¿qué recursos debemos movilizar dentro del sistema educativo para responder a los cambios que se están produciendo fuera de la escuela?

Pero tal vez debamos empezar a pensar que buena parte de esos recursos no están dentro del sistema educativo sino fuera de él. Más precisamente: en ese mismo mundo de la cultura que nos presenta tantos desafíos. Ver al sistema educativo como una fortaleza que debe resistir los embates del mundo exterior no sólo es una actitud demasiado defensiva, sino probablemente una actitud que nos lleve al fracaso. Porque es fuera del sistema escolar donde se producen las mayores innovaciones, donde se desarrollan las nuevas destrezas y donde opera mucha gente que tiene cosas para enseñar y para transmitir. Por eso, si nos abroquelamos en sistemas educativos cerrados, nos condenaremos a llegar siempre tarde. No se trata de mimetizarse con lo que pasa fuera de la escuela (seguramente una mala estrategia) sino de movilizar los recursos que allí se encuentran para dar una mejor respuesta educativa.

 

Por eso ahora no podemos más que expresar que estos knowmads están cogiendo protagonismo, están empezando a cambiar la sociedad, eso si, no hacen más que su trabajo…Por eso cuando leemos posts como el de hoy “http://economia.elpais.com/economia/2014/03/28/actualidad/1396022808_591384.html  “Los cursos masivos saltan a las empresas…o que la Universidad de Cambridge utiliza las formas de aprendizaje de e-learning que estos knowmads han pensado con su Aprendizaje abierto, inclusivo y ubícuo (2004) de JUAN DOMINGO FARNOS (@JUANDOMING) …escribimos ….

 

La formación ya sale de las Universidades a la calle, este es el primer paso “potente” el desarrollo de la formación masiva “MOOCS” personalizados a cada empresa…ahora si que “se está moviendo el piso” ya se va entendiendo que educarse “ENCERRADO” y teledirigido, hoy no sirve de nada y para nada, que es simplemente un retroceso y que ya no vale.
Ahora falta ver si las cosas se hacen bien, por negocio, por formación de verdad….y si se hace de la manera correcta, pero si se cree que lo harán los mejores docentes, volvemos al principio, la formación es responsabilidad del aprendiz, solo entonces aparecerá el tan deseado y necesario “VALOR AÑADIDO”.

Me comprometo a explicar donde sea y como sea a cualquier empresa, organización, universidad-…..para que entienda el por qué las cosas deben ir así y como deben implementarse para que las cosas cambien, para que surjan nueva profesiones, nuevos aprendizaje, para que no exista la “confusión” que siempre se produce en los primeros momentos.

Creo que es necesario no hacer las cosas porque las hacen los demás, eso nos aboca al fracaso, y detrás de eso debe haber una labor de empatía, de conocimientos, de contextos, de entender que no pasa nada pasr de la educación de hoy a la de mañana, que no solo no pasa nada si no que es necesario…en fin…

Bueno una idea, a ver que os parece amigos, si Cousera lo hace, por qué no podemos hacerlo nosotros, ya que sin duda lo haremos mucho más personalizado que ellos, nos mueve la idea de cambiar la educación de la sociedad, sabemos cómo se hace y lo más importante el por qué-ellos lo dicen pero ni siquiera lo tienen claro ya que perteneces a las ideas dirigentes del pasado-estoy pensando en ello, a ver que os parece, creo que puede ser una idea de ir sembrando, empresa por empresa, allá donde se encuentre del mundo….creo que se podría hacer y demostraríamos que el aprendizaje está en la calle, en la sociedad, en tu casa, en tu lugar de trabajo…

Esta nueva manera de entender las cosas produce una sostenibilidad dinámica (un fondo y una forma desconocidas hasta ahora) y como consecuencia permeable a cualquier cambio adaptándonos en todo momento a cualquier movimiento en cuánto a contextos y a personas.

Todo ello no hace preveer un estado de “pensamiento crítico” que las tecnologías aumentan en su estado más diverso de la palabra de manera permanente a una nueva estructura relacional, me refiero a una nueva parte de la realidad que hasta ahora casi no tenía ni peso, pero que ahora es trascendental, internet, nos permite llegar a buen puerto con una inmediatez que hasta ahora ni imaginábamos.

 

Todo ello nos allana el camino para alcanzar las metas previstas, la economía de la productividad y la del conocimiento, que abarata todo tipo de costos y aumenta enormemente las inversiones, haciendo que los dos polos: la macro y la micro economía, están tan cerca, que siguiendo con las dinámicas actuales, nunca llegaríamos a conseguir ( y als pruebas nos remitimos).

 

Este procedimiento facilita que trabajo y formación puedan realizarse a la vez, con lo que llegamos a una sociedad más sostenible, dinámica y en perpétua beta, la cual llamamos  “sociedad disruptiva“.

Este circuito es de ida y de vuelta, con retroalimentación continuada, por lo que la proposición que hemos argumentado, la convierten en una multiplicidad de canales de flujo y reflujo constantes, con derivaciones colaterales realizadas de manera colaborativa (prevista) y cooperativa (no prevista)…

En las redes, la cooperación supera a la colaboración. La Colaboración sucede alrededor de algún tipo de plan o estructura, mientras que la  cooperación supone la libertad de las personas a unirse y participar. La cooperación es un motor de la creatividad. La cooperación también es impulsado por la motivación intrínseca, por la confianza y por la transparencia entre las personas en red….

La red permite esta cooperación, las jerarquías tradicionales de las organizaciones, NO. Es por eso que el futuro próximo está ligado a la RES y no a las jerarquías, las redes pueden establece multicircuitos personalizados entre los diferentes estamentos que interviene en cualquier proceso, es por eso que las “empresas” organizaciones económicas, “educativas” en la manera que las teníamos entendidas hoy, tienen los días contados…La red no es lo mismo que el orden actual, más bien es el contrario, hasta ahora lo importante era el OBJETO, ahora será el SUJETO.

Ninguna persona, no importa donde esté en una jerarquía de la organización, tiene todos los conocimientos necesarios para prosperar en la era de la red. Tampoco ninguna empresa. Tampoco ningún gobierno. Todos estamos conectados y dependen unos de otros. Las Jerarquías nos dividan, las Redarquías, nos unen…

El conocimiento en una red conecta experiencias, relaciones y situaciones y cada uno tenemos la “máxima responsabilidad” porque hacemos lo que mejor sabemos hacer (excelencia personalizada)….en las jerarquías de las organizaciones clásicas eso no es posible y delimita las posibilidades de mejora de la propia organización….por eso muchas organizaciones “caen”, ya no tiene margen de mejora…

La era de la red ya ha cambiado hasta la política, está creando nuevos modelos de negocio dominantes, aprendizajes abiertos, y ahora está cambiando cómo operan las organizaciones – en el interior. Una vez que somos capaces de hablar de redes, veremos que muchas de nuestras prácticas de trabajo actuales son bastante obsoletos. De cómo se determina el valor del trabajo, de cómo calculamos la remuneración por un trabajo, las organizaciones tendrán que adaptarse a la era de las redes.

 

Qué son el aprendizaje cooperativo y colaborativo?

El aprendizaje colaborativo es un método de enseñanza y aprendizaje en el cual los estudiantes trabajan en equipo para explorar una cuestión importante o crear un proyecto con sentido. Un grupo de estudiantes discutiendo una conferencia o estudiantes de diferentes escuelas que trabajan juntos a través de Internet en una tarea compartida son

El aprendizaje cooperativo, el cual será el enfoque principal de este taller, es un tipo específico de aprendizaje colaborativo. En el aprendizaje cooperativo, los estudiantes trabajan en grupos pequeños en una actividad estructurada. Ellos son individualmente responsables por su trabajo, y el trabajo del grupo en su conjunto se evaluó. Los grupos cooperativos de trabajo cara a cara y aprender a trabajar en equipo.

En pequeños grupos, los estudiantes pueden compartir los puntos fuertes y también desarrollar sus habilidades más débiles . Ellos desarrollan sus habilidades interpersonales. Ellos aprenden a lidiar con el conflicto. Cuando los grupos cooperativos son guiados por objetivos claros, los estudiantes incurrieron en numerosas actividades que mejoren su comprensión de los temas explorados.

Con el fin de crear un entorno en el que el aprendizaje cooperativo puede tener lugar, tres cosas son necesarias. En primer lugar, los estudiantes necesitan sentirse seguros, pero también cuestionado. En segundo lugar, los grupos deben ser lo suficientemente pequeño que todo el mundo puede contribuir. En tercer lugar, los estudiantes trabajan juntos en tareas deben estar claramente definidas. Las técnicas de aprendizaje cooperativo y colaborativo que aquí se presenta debe ayudar a que esto sea posible para los maestros.

Además, en pequeños grupos de aprendizaje cooperativo proporcionar un lugar donde:

  • los alumnos participan activamente;
  • los maestros se conviertan en aprendices a veces, y enseñar a los alumnos a veces;
  • el respeto se da a cada miembro;
  • proyectos de interés y las preguntas y desafiar a los estudiantes;
  • se celebra la diversidad, y todas las contribuciones son valoradas;
  • los alumnos aprenden técnicas para resolver los conflictos que puedan surgir;
  • miembros de recurrir a su experiencia pasada y el conocimiento;
  • objetivos están claramente identificados y se utiliza como una guía;
  • herramientas de investigación tales como el acceso a Internet están disponibles;
  • los estudiantes se invierten en su propio aprendizaje.

 

Para una descripción más detallada de aprendizaje cooperativo y colaborativo, echa un vistazo a los libros, artículos y sitios web que aparecen en nuestra Recursos, página.

¿Qué son las cooperativas y el aprendizaje colaborativo?

¿Cómo de cooperación y colaboración de aprendizaje difieren del enfoque tradicional?

¿Cómo han de cooperación y de aprendizaje colaborativo desarrollado desde que llegó a ser popular?

¿Cuáles son los beneficios de la colaboración y el aprendizaje cooperativo? ¿Cuáles son algunas perspectivas críticas?

¿Cómo puedo usar el aprendizaje cooperativo y de colaboración en conjunto con otras técnicas de educación?

Estoy pensando en las Universidades. Estas no creen en redarquías ni promueven la integración de las redes en la toma de decisiones. Creo que este tipo de estructura top-button ya no es efectiva, porque se delega toda la responsabilidad socio-cultural, administrativa, política, económica, ambiental, científica, tecnológica y pedagógica a la figura del Rector y sus decanos. En estos tiempos necesitamos redes de personas que hagan que las cosas funcionen mejor.

Vamos a establecer diferencias y coincidencias, entre diferentes aspectos del aprendizaje que nos pueden llevar a entender mejor, no solamente los procesos que deberemos realizar en nuestra formación continuada, sino hacia dónde vamos a dirigir todos nuestros esfuerzos.

En las tecnologías de la colaboración  ya podemos observar cómo las diferencias entre lo estructurado (formal) / informal / la meta / …está todo orientado en actividades que realizamos generalmente con herramientas diversas, des de analógicas a digitales, incluso últimamente con las de la Web 2.0 para tener  oportunidad de influir en el diseño del trabajo / ambiente de aprendizaje.

La nueva visión de la educación  promueve el uso de la tecnología informática para facilitar el aprendizaje mediante la participación de los estudiantes, la promoción de la creatividad, fomentar el aprendizaje autodirigido, la colaboración y habilidades de pensamiento avanzado.

Si queremos trabajar en la relación tecnologías-aprendizaje, tanto en accesibilidad, connectividad, usabilidad, integración, costo, seguridad de datos y análisis predictivo, tiempo para hacer trabajo digital fuera de clases, datos y soporte tecnológico ,deberemos hacerlo con la tensión del acceso y la equidad de formas que son complicadas, es decir, trabajar la INCLUSIÓN pero con TIC.

Si mi trabajo de ideas y de investigación, también consiste siempre en establecer estas relaciones, como un apartado MUY IMPORTANTE, he estado reflexionando mucho sobre lo que constituye una tarea digital buena y accesible para docentes y profesores que no se sienten cómodos con las herramientas digitales pero que están abiertos a aprender y experimentar.

Tenemos un conjunto de herramientas o una herramienta única que puede hacer “todo lo que pueda imaginar y más” dado a un miembro de la facultad, escuela… para integrarse en su curso o tarea ya existente.

El docente vacilante pero ansioso, inicialmente entusiasmado por probar algo nuevo, rápidamente se siente abrumado y frustrado mientras intentan hacer que la herramienta cumpla con las promesas de “hacer todo y más”. Frustrado, luego abandona la integración de la herramienta porque “intentaron y realmente no funcionó con su estilo de enseñanza” o “ya hay demasiadas cosas en el curso para agregar herramientas digitales”.

 

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El aprendizaje asistido por ordenador debe promover:

a-el aprendizaje significativo y la colaboración implique tareas desafiantes y de la vida real;

b-la tecnología como una herramienta para el aprendizaje, la comunicación y la colaboración

c-evaluaciones basadas en el rendimiento (por ejemplo, si queremos saber si un estudiante puede colaborar mediante el uso de la tecnología, no tendríamos que escriban un ensayo sobre el tema, solo volveríamos a ver a colaborar con otros estudiantes) .

Normamente como hemos indicado (LAS TIC Y LA ESCOLARIZACIÓN SON INCOMPATIBLES https://juandomingofarnos.wordpress.com/…/la-escolarizacio…/) las herramientas disponibles y asequibles no están diseñadas teniendo en cuenta estos límites.

Si bien esto puede parecer un enfoque eficiente, estoy cada vez más convencido de que no lo es. Más es abrumador, toma datos, tiene más instancias en las que se puede romper y requiere más tiempo tanto en la planificación como en la realización de un curso, lo que puede alejar el contenido del curso.

Además, los sistemas más fuertes requieren mucho más desarrollo profesional y apoyo tanto para el profesorado como para los estudiantes, con las implicaciones de usar las herramientas Web 2.0, TIC, Inteligencia Artificial… en la educación es el aprender ya no como una experiencia individual, tal como lo planteaban las teorías de aprendizaje más tradicionales, sino a través de la formación de conexiones e interacciones a través de sistemas abiertos. Esto último permite el desarrollo de competencias mediante la experiencia de otras personas, el mantenerse actualizado mediante la diversidad de opiniones, etc.

¿Cuál es el lugar de la tecnología en la educación? Muchos docentes, al considerar la integración de la tecnología en sus prácticas, se preguntan dónde se insertaría ésta en sus contextos educativos. Algunos pueden sentir que integrar la tecnología al ya recargado currículum es como tratar de copiar una página en una fotocopiadora que tiene papel atascado. Otros se preguntan si sus habilidades tecnológicas les permitirán llevar adelante una clase donde integren tecnología.

Ello también implica el cambiar el paradigma de que tener el conocimiento es lo importante, sino que ahora el saber aprender será más valioso.

Vamos pues a establecer prácticas de hacerlo a escala y optimizar el uso de la tecnología “no para cambiar a las personas, sino para amplificar la intención y la capacidad humanas, entendiendo que” la nueva tecnología nunca es el comienzo de un cambio social positivo “. la innovación parece ser más prominente en proyectos y programas socialmente conscientes en países en desarrollo, creo que tiene mucho que ofrecer el trabajo que hacemos con los estudiantes, especialmente aquellos que están en los márgenes en términos de traer innovación digital significativa y accesible al aula (ya que las innovaciones producen buenas prácticas en espacios delimitados y concretos y tiempos acotados, con lo que para ellos la concreción les permite centrar más los esfuerzos y con ello avanzar…)

Sin embargo, esto es aún más importante para mí, porque cuando hay problemas de acceso real, dando a los estudiantes herramientas que son tan difíciles de manejar que son imposibles de dominar cada componente de una manera significativa, en lugar de nivelar el campo de juego, la herramienta es aumentar la desigualdad.

Con todo ello podemos establecer diferentes áreas:

a-Simplificar (procesos y herramientas)

b-Que todo e l planteamiento, y ejecución sea divertido (para que la facultad, escuela… aprenda y los estudiantes participen como ejecutores principales del aprendizaje)

c-Mostrar relevancia tanto en el aprendizaje como en su integración con las rtecnologías

d-El objetivo, la competencia… debe ser siempre de costo económico, para los estudiantes, la universidad, la escuela… pero también i el tiempo, el equipo, etc.

Para mí, esto significa que si el proceso, ya no hablemos de cualquier sistema (jerarquia-redarquia) no es esencial para el éxito del estudiante pero si es beneficioso para los estudiantes como instructores que interactúan con lo que proponen y no se sienten sobrecargados por él, entonces la propuesta será exitosa.

Si además intentamos esta relación con el Mobile Learning:

Diseñaremos con dispositivos móviles no como una función adicional, sino como el principal espacio de contacto. Esto agrega restricciones debido a los límites de datos, problemas de conectividad, tamaño de pantalla y muchas otras cosas en las que probablemente no estoy pensando. Mientras que los teléfonos móviles están llenos de posibilidades en esta relación aprendizaje-tecnologías.

Con ello repasaremos las mejores prácticas y ejemplos de implementación. Uno de los beneficios de tener personas en un ambiente de aprendizaje es que sabemos que tienen un propósito compartido, aunque podrían articularlo de manera diferente, diversificada (INCLUSION), aportando un valor añadido como nunca antes se había conocido en el mundo de la educación.

Su objetivo es aprender algo que no conocen y, con suerte, aplicarlo a donde les lleve la vida después de su tiempo incrustado en dicho entorno: contexto, entorno de aprendizaje, escenarios de aprendizaje, PLE…

Los problemas que nos encontraremos siempre serán:

a-estructurales
b-personales

Sin embargo, en términos de necesidades a medida que un estudiante se mueve a través de la escuela, es importante que aprenda a contextualizar su experiencia y reflexionar de manera significativa, y que no siempre se trata de actividades de archivo. Lo que me gustaría ver más a menudo es un currículum académico, orquestado por los alumnos según todas las peculiaridades que acabamos de explicar y nunca más ya “hecho” por la administración de turno… donde un alumno aprende a ubicar su aprendizaje en un contexto más amplio de los objetivos tanto del curso como de la vida que se imagina que tienen después del curso.

Una integración ideal sería hacer que el alumno haga la reflexión al comienzo del curso como parte de un rompehielos, en el punto medio del curso, ya que están en el camino intermedio, y nuevamente al final. Esto se vuelve más valioso cuando los estudiantes tienen la oportunidad de discutir lo que han pensado, diseñado… con sus compañeros de clase, ya que, además de reflexionar sobre lo que obtienen del curso y por qué es importante, también aprenden a hablar de estas cosas a un compañero externo (APRENDIZAJE EN VOZ ALTA… https://juandomingofarnos.wordpress.com/…/sigamos-el-camin…/ ) audiencia comprometida en un trabajo similar, algo que será importante cuando ingresen a la siguiente parte de su vida profesional, ya sea trabajo o educación adicional.

 

Ya sea que estemos trabajando o  aprendiendo, cómo nos comunicamos es una parte clave de todo lo que hacemos. Algunas herramientas de la web pueden dificultar la comunicación, mientras que otros pueden hacerlo posible. .

Podemos  encontrar el modelo útil para ver que tipo de herramientas sociales son las más adecuadas para el tipo de colaboración que estamos tratando de fomentar.

Por ejemplo, hay una gran diferencia entre Sharepoint y Facebook, aunque ambos permiten algún tipo de colaboración.

Podemos actuar de dos formas, una más controlada, la formal y otra más caótica o menos controlada, la no formal incluso informal, con diferentes planteamientos como veremos después.

Mi experiencia es que no hay una plataforma que cubre todo el espectro. Los entornos  de redes carecen de las herramientas necesarias para el trabajo del proyecto mientras que a los sistemas de colaboración empresarial , les falta apertura y flexibilidad. (demasiado cerrados-intranets estandarizadas-.

Tres piezas más pequeñas que se unen libremente parecen ser un mejor enfoque para el trabajo colaborativo y el aprendizaje en este momento en lugar de una plataforma unificada (Moodle, por ejemplo)

Eso puede cambiar a medida que las tecnologías de colaboración maduran, pero por ahora es lo que tenemos…

Ahora deberíamos comprobar, algunos aún no lo tenemos claro, si el Personal Learning network (aprendizaje personal en Red) es suficiente para, no sólo motivarnos en el aprendizaje y/o trabajo, o necesitaríamos de otros elementos.

 

 

Por todo ello vamos a diferenciar entre:

Equipos de trabajo, necesario para hacer las cosas. Un equipo eficaz de colaboración integra el trabajo y el aprendizaje, mientras que se centra en la entrega de productos o servicios, que pueden ser de productividad (trabajo) o educativos.

La comunicación abierta, manteniendo los procesos lo más simple posible, la liberación y las pruebas a menudo – todas tienen sentido en un lugar de trabajo o aprendizaje ,cada vez más complejo.

Las redes de aprendizaje, por el contrario, tiene que partir de los presonal para llegar a lo social, ya que el aprendizaje de por si es individual.

Sin embargo, tienen un gran valor a la organización como un todo por estar en la periferia yel caos que engloba . Otro de los beneficios de Internet, las redes personales de aprendizaje abierto es el de promover el pensamiento crítico.

Estas tres estructuras están unidas por el Aprendizaje Social en Red . Estas son necesarias para no sólo hacer el trabajo, sino a prepararse para el trabajo a realizar: las prácticas emergente.

El trabajo y el aprendizaje,  por estas tres estructuras, , incluso  en entornos más complejos, a veces se ve obstaculizado por que no se utilizan los tres, o una combinación de ellos, hacerlo de manera aislada es lo que hace que los andamiajes del trabajo y del aprendizaje colaborativos, fallen.

Toda la organización es más eficaz a través del aprendizaje en red y social.

Las organizaciones necesitan estos tres aspectos, para permitir las comunicaciones de colaboración y cooperación y realizar perfectamente las actividades, y no limitar el trabajo del conocimiento con una estructura demasiado rígida y cerrada.

Resulta insuficiente laborar para sostener el sistema, siguiendo órdenes de los superiores. Es una pérdida de tiempo estar sometido a políticas y reglamentos institucionales que limitan las capacidades creativas, tanto mías, como las de los estudiantes. Es una pérdida de tiempo hacer proyectos que terminan en el bote de basura una vez son realizados o calificados. Actividades que tienen un inicio y un fin determinados. Luego de eso no existe nada más en el entorno. Las pocas conexiones que en un momento se vincularon, vuelven a desprenderse. Porque detrás de la calificación no queda el espacio para seguir participando en proyectos futuros…

Las organizaciones actuales, tanto educativas como empresas en general, con su formato actual, han finiquitado, ya no tienen sentido de ser y el seguir “existiendo” lo único que hacen es alargar la agonía y perjudicar cada vez a más gente.

Por eso me preocupa que en muchas conferencias, Congresos…hay gente que sigue hablando de lo mismo, de la universidad, de la escuela de cómo mejorarlas y no se dan cuenta ni ellos ni los organizadores, que lo único que están haciendo es perpetuar esta muerte anunciada y seguir impidiendo que la sociedad y sus ciudadanos progresen, realmente una lástima,

Pero debemos seguir insistiendo y demostrando que eso ya no puede ser así, que ahora no toca ya hablar de los males de la universidad, escuela…si no que lo que hay que hacer es repensar, e hablar de otra estructuración social, de diferentes organizaciones y lo deben hacer otras personas, no las de ahora.

Todo este camino nos conduce a analizar como ya dijimos al principio, una forma de aprendizaje completamente adaptada y fácil de asimilar en el mundo de la red, en la parte “virtual” de la realidad inmediata, nos referimos al ya tan comentado por nosotros como es E-learning.

Naturalmente para entrelazar con el artículo del Dr Lorenzo García Aretio,    y sobre el nuevo rol del docente de educación a distancia, por lo que se nos hace de imperiosa obligatoriedad mostrar nuestro punto de vista, no solo del rol de los docentes, si no de toda la comunidad educativa, ya que consideramos que el DOCENTE, deja de ser “el salvador” de la educación a ser un elemento más, importante, si, pero muy diferente de lo que venía haciendo hasta ahora, y tanto en la formación presencial, como en la virtual y en la mixta….tanto en la escuela, como en la universidad, como a distancia….por lo que una vez más nos atrevemos a recordar a nuestros lectores, investigadores, seguidores, amigos…

 

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Eric Schmidt piensa que la universidad es un “dinosaurio que está desapareciendo lentamente”, está en peligro de extinción la extinción,es algo contrario a la intuición, dado que cada vez más estudiantes están entrando en la educación superior , y la promesa de las competencias, cuando los trabajos están desapareciendo rápidamente, es la única esperanza de que la clase obrera tiene para seguir inmersos “en la sociedad”.

De hecho, se puede argumentar que la sociedad moderna se sitúa en la parte posterior de la universidad – la esperanza de movilidad social que ofrece – y sin ella, no habrá orden social, pero obviamente es una premisa mal planteada, eso sin duda alguna.

La aceleración del cambio tecnológico ,la transformación del panorama de la educación es aún más crítica para apoyar el desarrollo de habilidades de aprendizaje…hace que desarrollar las habilidades de aprendizaje sea básico, o sea, no lo qué aprendemos sino adquirir las habilidades necesarias para hacerlo…

En la Universidad, por ejemplo, aprendemos de manera CAÓTICA, y sé que muchos dirán que no, pero es así, sino miren: vamos pocas veces a clase, incluso de las materias solo damos pequeñas pinceladas, …es después por nuestra cuenta cuando aprendemos las cosas, una vez más por ello necesitamos APRENDER A APRENDER y esto no se hace en la Universidad…

Las TIC, tal como indica entre otros Clay Shirky ( Dolors Reig) no condicionan solo el comportamiento de  todo lo que gira al alrededor de la Sociedad y de aquellos elementos incrustados en la misma: Economía, política, educación…sino que de alguna manera han marcado un tipo de época que no se parece en nada a las anteriores, ya no es un cambio Cíclico, como venía sucediendo hasta ahora-una sociedad se superponía a otra-ahora no, la ruptura (DISRUPCIÓN) es su sello de identidad, la TIC, hacen que sea así, que ya nada sea plano, lineal y sí que sea todo HIPER, que el concepto de transmedia se imponga…

 

 Esta nueva Sociedad hace que se genera otra Cultura de la Educación, donde ya nadie se “refugiará” en el paraguas de las Escuelas y Universidades, éstas han perdido su “poder” de valores refugio, de totems del conocimiento y de “validadores” de titulaciones que no solo no servían para nada sino que segregaban, establecían brechas que encumbraban a unos y “hundían en la miseria a otros (los marginaban y excluían socialmente).

  Esta Sociedad quiere formación de calidad, libre, INCLUSIVA oportunidades de formarse, sin depender de la accesibilidad, de la economía, de su situación de habitabilidad, del control temporal…(UBICUIDAD) que la Tecnología (TIC) se lo facilitará y la Sociedad, la que aceptará todos estos condicionantes como los únicos que importarán, ello hará que cada persona pueda sacar su EXCELENCIA, lo mejor que puede aportar a los demás, tanto como consumidor como productor (PROSUMERS), y nadie le podrá impedir llevarlo a buen puerto, con lo que no sólo cada uno como indivíduo mejorará, sino que ello beneficiará a la colectividad.

 

  Nunca antes esto fue posible, por tanto ahora debemos aprovecharnos de ello y anteponerlo a cualquier otra circunstancias, eliminando aquellas trabas que no lo hacían posible, pero hacerlo de un plumazo, sin miramientos proteccionistas sin sentido.

  Estamos en el tiempo de Internet, de la Inteligencia Múltiple, de la Inteligencia Artificial…y debemos coger de todas lo mejor que tienen y emplearlo para mejorar ·todos· no unos cuantos, es la época del CIUDADANO y su hábitat es la SOCIEDAD, por tanto es des de aquí donde debemos pensar, ejecutar y servir, si lo hacemos, conseguiremos caminos que nos conducirán hacia “territorios” que nunca en la historia de la humanidad fueron posibles.

 

Aquellos que esperan que las universidades tradicionales de reformar por su cuenta están engañando a sí mismos. La trayectoria final de la decadencia burocrática es tan cierta como la caída del imperio romano-por ejemplo-, su trayectoria mantiene se constante mediante un sistema de gobernanza deficiente y los incentivos perversos que promueven la incompetencia y recompensan a “los pequeños” que buscan el poder-pseudo-intelectual, excusados en viejas prerrogativas que les dan un falso posicionamiento de poder …

A pocos reformadores valientes como Michael Crow en Arizona State University y Kim Clark en la Universidad Brigham, Young en Idaho están llevando a cabo reformas serias, pero van a ser valores atípicos..

La Universidad de Stanford y otros pocos parecen dispuestos a invertir su marca en la enseñanza a distancia de alta calidad, pero son raros. y muy criticados por el “establismen” de toda la vida, en cualquier universidad del mundo, empezando por afirmar que no está demostrado científicamente por medio de investigaciones su utilidad…y que solo quieren el “dinero· de sus titulaciones, lo cual es en parte verdad, pero quién pude tirar la primera piedra…..

 

Pero ¿qué investigaciones? ¿Las suyas’ las de toda la vida que solo conocen una “casta” elitista que no va a ningún lado hoy en día donde un señor llamado GOOGLE, les supera por activa y por pasiva y donde todo EL PUEBLO, los únicos garantes del conocimiento, del trabajo, de la misma “investigación” ven en ello más DEMOCRACIA, MÁS TRANSPARENCIA Y MENOS CACIQUISMO…por tanto, o cambian radicalmente o que desaparezcan, no queda otra.

Necesitamos desesperadamente para equipar e inspirar a la próxima generación para asumir las oportunidades y los desafíos del siglo XXI, otras maneras de educarnos y las ORGANIZACIONES DE SIEMPRE SOLO PUEDEN QUEDAR COMO VIEJOS MUSEOS, y hablo de escuelas, universidades….

Nuestras escuelas, universidades tradicionales han quedado atrapadas en una espiral de muerte burocrática, más interesadas en la preservación y expansión de salarios y beneficios para los profesores titulares y administradores que servir a los estudiantes.

Los estudiantes, los padres y los empleadores son cada vez más escépticos sobre el valor de un título universitario, pero, ¿qué lo puede reemplazar? …yo creo que nada lo puede ni debe reemplazarlo, es más, sería caer en un error de quitar un sistema y poner otro, que al final del camino se volverá a viciar y seguiremos en más de lo mismo…

Debemos instaurar una sociedad donde el VALOR sean las personas y solo ellas dirijan su vida, y no me refiero de manera individualizada, que también, sino aprendiendo para mejorar como personas individuales aportando cada vez más ese valor a la comunidad…

Las universidades de todo el mundo todavía están girando el sueño de mediados del siglo XX de la movilidad social a través de la educación, mientras que la vida está cambiado y muy rápido.

El hecho de que sólo hay tanto espacio en la parte superior se ha expuesto: La escalera mecánica de la carrera está atascada, como dice el fundador de Linkedin Reed Hoffman. Un estilo de vida profesional ya es  historia, y el colegio no ha tenido 1/21 actualización siglo (como puede tener cualquier programa informático), es por esto que ahora está fuera de lugar, con sus locales fuera de fecha, falsas esperanzas y beneficios inexistentes, y no me refiero a económicos…

 

Así que, ¿Por qué los lugares de aprendizaje no aprenden ellos mismos? Han dejado de ser lugares de aprendizaje durante mucho tiempo, tal vez cuando las comunidades de aprendizaje de auto-organización fueron expropiadas en el servicio del Estado moderno. Se podría argumentar que las universidades cambian con el tiempo, pero es posible argumentar que este cambio se produjo, ya que vendieron su alma:

El Estado del bienestar no sufrió, sino que los destruyó – en la toma de la falsa promesa a sus ciudadanos acerca de una especie de paso  de la pobreza a la riqueza de movilidad que nunca iba a ser-un Estado del bienestar mal construido des de sus inicios, ya que se formó para ser inamovible, estático…y eso siempre beneficia a los mismos, a los que ya más tienen….

 

A medida que el trabajo por turnos y las vidas, las nuestras, vayan  cambiando, los “diploma de la universidad” ya no serán el marcador de la competencia y capacidad.

El camino por el que andamos, pronto podría llegar a la  conformidad  y a  la falta de iniciativa. Ivan Illich pudo haber visto esto de forma anticipada….quizás tarde  tiempo en llegar….

Por fin estamos llegando a la escuela de la sociedad, comunidades de aprendizaje de auto-organización son las que están cobrando vida, no sólo CON LOS  MOOCs,  en YouTube, TED …., y la gente no está haciendo algo que no hacen en la universidad  – sencillamente, aprenden…

Y todo este entramado, que si bien es muy complejo, como corresponde a una Sociedad Compleja y a una manera de vivir compleja.…con lo que debemos aclarar nuestro posicionamiento, aunque se muy conocido y que expresamos en un post que ha sido leído por más de 50.000 personas por todo el mundo y que ahora les muestro….

 

Evaluación

La evaluación constituye una parte inexcusable dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje. En los contextos de educación superior, a los que nos referiremos principalmente en esta comunicación, evaluar equivale a certificar el aprendizaje de unos contenidos con vistas a la obtención final de un título. En foros de educación permanente, inscritos o no en el mundo empresarial, la participación de un curso formativo suele llevar consigo algún tipo de mecanismo que justifique el aprovechamiento de los recursos invertidos (materiales, humanos, financieros), así como la consecución de las destrezas implicadas.

Ello implica con frecuencia que se tienden a reproducir aquellas formas de evaluación que han venido satisfaciendo este tipo de fines sobre la base de una relación coste-eficacia razonable. Tras una determinada opción evaluativa parece influir menos la defensa de una determinada visión de cómo se produce el aprendizaje en los alumnos.

 

Lo anterior se refiere a la evaluación de siempre, a partir de aquí estableceremos unos nuevos parámetros evaluativos que están abocados a guiar al USUARIO-ALUMNO  en su proceso de enseñanza aprendizaje en su proceso formativo y en su itinerario educativo:

“La Evaluación del l USUARIO-ALUMNO en su manera de trabajar on-line, intentando percibir sus características de accesibilidad y usabilidad, respecto a los mecanismos de la Red y de internet en especial, se puede realizar de muchas maneras y a modo de ejemplo… eso si, teniendo siempre presente que el primer RESPONSABLE es él)”. juandon

 

Cuestiones a las que puede dar respuesta la evaluación formativa

  • ¿Hay partes de la interfaz propensas a los errores?
  • ¿Precisan algunas tareas más tiempo del esperado?
  • ¿Encuentran los usuarios algunas tareas especialmente difíciles?
  • ¿Viola la interfaz las guías comunes de la usabilidad?
  • ¿Hay suficiente ayuda disponible?
  • ¿Qué cambios les gustaría ver a los usuarios?
  • ¿Qué quejas tienen los usuarios?
  • ¿Qué errores cometen los usuarios?
  • ¿Dónde es más probable que los usuarios se queden bloqueados
  • ¿Necesitarán los usuarios algún tipo de asistencia que les guíe en el desarrollo de las tareas más complejas?

 

Beneficios de la evaluación formativa

  • Debe realizarse en las etapas tempranas del proceso de diseño, cuando se han empleado aproximadamente un 10% de los recursos del proyecto disponibles.
  • Proporciona las primeras medidas sólidas de la realización de tareas
  • Facilita a los diseñadores ponerse en el lugar de las personas que hacen uso del sistema en el mundo real
  • Ayuda a decidir a los diseñadores el paso a la siguiente fase del proceso
  • Puede incrementar el interés del usuario y una aceptación eventual del producto final
  • Puede descubrir problemas que no se advirtieron durante el prototipado iterativo

 

PASO 1.

DISEÑO DE LA EVALUACIÓN.

Establecimiento de metas

  • Diagnóstico: determinar si existen problemas de usabilidad
  • Verificación: determinar si el diseño se ajusta a las referencias establecidas y satisface los requerimientos de usabilidad especificados
  • Validación: determinar si el diseño será usable en la práctica por los usuarios

Identificar las entradas y salidas deseadas

1. Posibles entradas (inputs) 

  • prototipo de la interfaz
  • lista de preguntas, si se plantea una entrevista estructurada
  • lista de comprobación, si se va a realizar una evaluación heurística
  • Referencias para los requerimientos de usabilidad
  • Instrucciones y directrices para el test derivados de los escenarios de tareas

 

2. Posibles salidas (outputs) 

  • Informes de test individuales
  • Datos adicionales, agregados o tabulados, del conjunto de los informes de test
  • Análisis de los problemas encontrados
  • Lista de peticiones de cambios según prioridad

Elegir una estrategia de evaluación, que puede ser una o más de las siguientes:

1. Reunión y análisis estadístico de los datos de forma automatizada mediante software apropiado 
2. Revisión por personal especializado
3. Evaluación Heurística basada en guías de comprobación apropiadas
4. Encuesta de usuarios 

  • Cuestionario de preferencias de usuario
  • Entrevista estructurada
  • Focus Groups

 

 

5. Test basado en Escenarios

  • Entradas
    • Instrucciones orales o escritas para el participante, paso a paso, subtarea a subtarea
    • Instrucciones escritas para el evaluador, paso a paso, subtarea a subtarea
  • Salidas
    • El participante tiene que completar tareas con una serie de parámetros como referencia o participa según un protocolo de expresión
    • Registro de los errores cometidos
    • Pistas proporcionadas por el Evaluador al Participante en cada subtarea
    • Datos temporales sobre la realización de las tareas
    • Comentarios del participante
    • Comentarios del Evaluador

Elegir un evaluador

  • Para reducir la polarización, el evaluador no debería ser miembro del equipo de desarrollo
  • Los evaluadores deberían ser personas receptivas y de mentalidad abierta, listos para recibir tanta información negativa como los participantes quieran proporcionar.

Elegir a participantes para el test

  • Identificar a los participantes potenciales sobre un perfil de la población objetivo
  • Dividir a los participantes en “clases de usabilidad” según factores como “posee experiencia con sistemas similares”, “posee experiencia con este sistema”,…

Si todavía no se ha llevado a cabo, desarrollar un análisis de tareas y, a partir de aquí, desarrollar un modelo de tareas jerárquico.

Si todavía no se ha llevado a cabo, construir un escenario de tareas representativo para cada tipo de tarea de usuario de alto nivel. Las tareas obvias no deben ser excluidas

Utilizar los escenarios de tareas representativos como una guía y establecer un conjunto de instrucciones y directrices

 

Figura-1-Proceso-iterativo-de-diseno-desarrollo-y-evaluacion-del-sistema-e-Nefro

PASO 2.

DESARROLLO DE UN PROTOCOLO PARA LAS SESIONES DE TEST.

Decidir el modo en el que se seguirán instrucciones y directrices

1. El evaluador proporciona el total del conjunto de instrucciones al participante:

  • No recomendado
  • Puede crear una sensación de presión sobre el participante

 

2. El evaluador proporciona las instrucciones escritas para cada tarea a medida que el participante progresa:

  • Recomendado
  • Preferible para tareas más complejas

 

3. El evaluador proporciona las instrucciones orales para cada tarea a medida que el participante progresa:

  • Recomendado
  • preferible para tareas más simples

 

Determinar si la sesión será conducida en laboratorio o en campo

  • El test en laboratorio es preferible para etapas tempranas-medias
  • El test de campo es preferible para las últimas etapas

Determinar si el test se llevará a cabo en una etapa temprana o en una etapa final

  • Protocolo en etapa temprana de aproximadamente una hora de duración
    • Establecer el entorno de Test
    • Establecer un ambiente de colaboración con el participante
    • Si no se ha realizado, proceder a la firma por el participante del formulario de consentimiento
    • Proporcionar instrucciones al participante y establecer el papel del coevaluador
    • Proceder y estimular la expresión por el participante de sus impresiones y acciones
    • Entrevistar al participante según una serie de preguntas predeterminada
    • Discutir y reisar los resultados con el participante

 

  • Protocolo en etapa media de aproximadamente una hora de duración
    • Establecer el entorno de Test
    • Establecer un ambiente de colaboración con el participante
    • Si no se ha realizado, proceder a la firma por el participante del formulario de consentimiento
    • Proporcionar instrucciones al participante y establecer el papel del observador
    • Conducir dos o tres tareas según el procedimiento y efectuar el registro de datos
    • Mantener un timpo de conversación con el participante
    • Conducir, de nuevo, dos o tres tareas según el procedimiento y efectuar el registro de datos
    • Entrevistar al participante según una serie de preguntas predeterminada
    • Discutir y reisar los resultados con el participante

 

  • NOTAS
    a. Se requiere una hoja de instrucciones por cuestiones de consistencia y reutilizabilidad

    • se indica que es el producto el que se somete a test, y no el participante
    • se explican la duración del test y el procedimiento básico
    • se explican los derechos del participante
    • se explica qué es lo que se está midiendo y el motivo

b. Se requiere una hoja de consentimiento por cuestiones legales y éticas

    • para el consentimiento explícito y por firmado del participante
    • para el compromiso explícito y por firmado del participante
    • para que el participante ceda ciertos derechos en el proceso de test

c. Se pueden requerir otros papeles, dependiendo de la situación 

    • encuestas
    • cuestionarios para antes y después del test
    • listas de comprobación para la evaluación heurística

Determinar si se enfatizarán los datos cuantitativos o cualitativos

Identificar las herramientas que se utilizarán durante el test

Diseñar los formularios que se utilizarán durante el test

  • formularios para mostrar el consentimiento del participante
  • hojas de instrucciones
  • formularios para el registro

 

PASO 3.

EFECTUAR UN TEST PILOTO DE LOS PROTOCOLOS DE LA SESIÓN.

Seguir el protocolo para etapas tempranas descrito con anterioridad

Localizar los problemas descubiertos

  • problemas en el protocolo
  • problemas en las instrucciones y directrices
  • problemas en los formularios

 

PASO 4.

CONDUCIR LAS SESIONES DE EVALUACIÓN REALES.

Empezar registrando la sesión con una videocámara, orientándola de modo que se capturen las manos del usuario interactuando con el sistema

Seguir el protocolo para la sesión

Observar al participante a medida que evoluciona en sus tareas

Registrar cualquier incidente crítico que tenga lugar y considerar proseguir, cuando ello ocurra, con una o dos preguntas abiertas

Tras los incidentes de carácter negativo

  • ¿tiene algún problema?
  • ¿está bloqueado?
  • ¿necesita una pista?
  • ¿es ese el resultado que buscaba?
  • ¿resulta más difícil de lo que debería?
  • ¿qué piensa llegando a este punto?
  • ¿qué intenta hacer?
  • ¿qué cree que ocurriría?

 

Tras los incidentes de carácter positivo

  • ¿se siente ahora más confiado?
  • ¿encontró alguna pista específica que le ayudara a resolver el problema?
  • ¿qué le hizo pensar que funcionaría esta aproximación?

Tomar notas de forma cuidadosa en tiempo real, pues va a resultar más eficiente que haciéndolo de forma retrospectiva

Agradecer y gratificar al participante.

 

PASO 5.

INTERPRETAR LOS DATOS REUNIDOS.

Usar todos los datos reunidos para identificar los problemas de la interfaz.

  • Tasas de fallos en tareas en particular
  • Tiempos requeridos para determinadas tareas
  • Referencias no alcanzadas
  • Aspectos no verificados en las listas de comprobación para la usabilidad.

Caracterización de los problemas

De acuerdo con la causa (si se conoce) 

De acuerdo con la frecuencia de ocurrencia

De acuerdo con la severidad

  • Crítico. Los problemas críticos son aquellos que hacen imposible la conclusión de la tarea por el participante..
  • Serio. Un mejor diseño hubiera evitado que el participante tuviera que sufrir serios problemas debido a algún error.
  • Menor. Los problemas menores son los que llevan al participante a momentos de distracción, confusión o desorientación. El producto podría distribuirse entre los clientes si fuera necesario

 

PASO 6.

PREPARAR UN INFORME

Proporcionar un resumen de los hallazgos, subtarea a subtarea, en una tabla bajo los siguientes encabezados:

  • descripción de la tarea
  • estado de realización de la tarea
    a. tarea abandonada en ___ ocasiones después de ___ segundos (medio) y ___ errores (medio)
    b. tarea completada con éxito en ___ ocasiones después de ___ segundos (medio) y tras ___ errores (medio)
    c. si hay sospecha de desviaciones estadísticas, se habrán de calcular media y desviación estándar

Efectuar un resumen en una tabla de los hallazgos relevantes si había requerimientos de usabilidad (para tareas y subtareas específicas), bajo los siguientes encabezados:

  • descripción general de la tarea o subtarea
  • referencia específica aplicada
  • peor realización aceptable para la referencia dada (en número de errores o tiempos máximos)
  • objetivos de realización planificados para la referencia dada (en número de errores o tiempos aceptables)
  • mejor realización posible para la referencia dada (en número de errores o tiempos mínimos)
  • realización observada para la referencia dada (en número de errores o tiempos reales)

Si se hizo uso de la evaluación heurística, hacer un listado de las áreas del sistema donde el diseño no cumpla con las guías a aplicar.

Efectuar un listado de los problemas expuestos durante el test en una tabla bajo los encabezados:

  • descripción del problema
  • severidad del problema
  • frecuencia del problema
  • posible remedio para el problema

Listar los cambios requeridos por la interfaz en orden de prioridad, considerando que hay que dar una prioridad alta:

  • a los problemas más severos
  • a los problemas más comunes
  • a los problemas cuya localización resulta económica
  • a los problemas que pueden ser localizados rápidamente

Cambios recomendados

Revisar las grabaciones en vídeo de las sesiones y prepara una colección de secuencias para apoyar la solicitud o recomendación de cambios y a partir de aquí retroactivar los elementos a mejorar o a cambiar, este tipo de evaluación nos servirá, sobretodo, para entornos virtuales y/o Intranet, utilizando mecaniamos sincrónicos, pero para determinar aspectos de asincronia.

 

 

U S U A R I O-  A L U M N O

 

Tipo de evaluación Aspectos evaluados Ventajas Desventajas
1.     Preguntas tradicionales de desarrollo ·         Memorización de hechos

·         Comprensión de ideas

·         Capacidad para organizar el material

·         Capacidad para desarrollar un argumento

·         Originalidad del propio pensamiento

·         Fácil de crear ·         Su corrección lleva demasiado tiempo

·         La calificación es poco fiable

·         Se cubren pobremente los contenidos

·         Favorece a quienes escriben de forma rápida y fluida

·         Feedback a los estudiantes limitado

1.     Exámenes de desarrollo con preguntas preestablecidas ·         Igual que para 1

·         Capacidad para usar referencias en la preparación

·         Reflexión sostenida

·         Más natural

·         Produce un mejor nivel de pensamiento

·         Igual que para 1

·         Más difícil de valorar su validez

1.     Ensayos en evaluación continua ·         Igual que para 1

·         Uso de destrezas bibliográficas

·         Tarea natural si se planifica con cuidado

·         Reduce el énfasis sobre la memorización

·         Igual que para 1

·         Posibilidad de confabulación contra terceros, plagio o regurgitación

1.     Preguntas escritas de respuesta breve ·         Memorización de hechos

·         Comprensión de ideas, teorías

·         Amplia cobertura de los contenidos

·         Rápida corrección

·         Puntuación más fiable

·         Mayor feedback a los estudiantes

·         Limita la oportunidad de mostrar originalidad o defender un argumento
1.     Preguntas de opción múltiple ·         Memorización de hechos

·         Comprensión de ideas, teorías

·         Rápida corrección

·         Puntuación más fiable

·         Amplia cobertura de los contenidos

·         Mayor feedback a los estudiantes

·         Difícil de preparar sin errores

·         No se pueden evaluar las destrezas de organización y originalidad

1.     Evaluación oral (sincronia) ·         Fluidez oral

·         Evalúa el razonamiento que hay tras el propio pensamiento

·         Evalúa cualidades personales

·         Flexible

·         Útil para confirmar otras evaluaciones

·         Más válido en asignaturas con un componente oral

·         Requiere mucho tiempo

·         Baja fiabilidad en la puntuación

·         Dificultad de estandarizar las preguntas

·         El efecto ‘halo’ introduce sesgos

·         Favorece a los extrovertidos

1.     Prácticas ·         Destrezas prácticas

·         Aplicación de principios

·         Método válido sólo para evaluar tales destrezas ·         Requiere tiempo

·         Poca fiabilidad en la puntuación

·         Dificultad de estandarizar cuestiones

1.     Trabajo de campo (asincronia) ·         Destrezas de trabajo de campo

·         Aplicación de principios

·         Igual que para 8 ·         Igual que para 8
1.     Proyecto de investigación ·         Capacidad para planificar un trabajo original

·         Capacidad para buscar información relevante

·         Capacidad para desarrollar un argumento

·         Capacidad para sacar conclusiones propias

·         Desarrolla destrezas importantes en el estudiante

·         Revela la profundidad del propio pensamiento

·         Dificultad de evaluar de manera objetiva.

 

Una forma ampliamente aceptada de entender el aprendizaje en la sociedad en general, y también en los medios universitarios y de formación continua, es concebirlo en términos de adquisición y retención. Algunas de las características que esta orientación promueve en los estudiantes pueden ser:

  • aumenta su almacén de datos;
  • construye un repertorio de destrezas y procedimientos;
  • divide los problemas en subunidades;
  • trabaja de forma lógica y metódica;
  • utiliza destrezas de memorización;
  • establece vínculos dentro de unidades de conocimiento;
  • utiliza de forma sistemática el ensayo y error para solucionar problemas.

 

 

Otra forma de entender el aprendizaje es concebirlo en términos de comprensión y cambio conceptual. De acuerdo con Atkins (1993:339), los estudiantes que se acercan a esta orientación manifiestan las tres características siguientes:

  • un dominio de los principios y conceptos, incluyendo la capacidad de aplicarlos a una comprensión del ‘mundo real’;
  • una comprensión de los métodos de construcción del conocimiento que utiliza una disciplina determinada;
  • un compromiso con el contexto social de esa disciplina, incluyendo cuestiones éticas y morales relacionadas.

Esta última orientación es coherente con la filosofía constructivista, en boga en los medios de educación y formación. En el ámbito de la tecnología educativa, superada la etapa de los prolegómenos del modelo de enseñanza asistida por ordenador (CAI), y ampliando los horizontes de la inteligencia artificial hacia una diversificación de paradigmas psicopedagógicos (Ruiz Carrascosa, 1995), podemos afirmar que con el desarrollo de los sistemas multimedia e hipermedia y de las redes telemáticas estamos asistiendo a una revitalización de conceptos alternativos de instrucción bajo nomenclatura nueva, tales como ‘constructivismo’, y ‘aprendizaje colaborativo’.

. Estos modelos, que se pueden describir bajo los parámetros del aprendizaje flexible y situado, la construcción social de los conocimientos y la implicación personal en los contenidos a tratar, demandan formas alternativas de evaluación del aprendizaje.

 

Las nuevas tecnologías, especialmente las basadas en la web, están conduciendo a la enseñanza y a la formación hacia direcciones que pueden parecer oportunas desde el punto de vista político o económica, pero que no siempre resultan ideales desde la perspectiva pedagógica. Aunque el aprendizaje a través de plataformas basadas en la web puede presentarse como ‘técnicamente novedoso’, esto no conduce automáticamente a mejorar la calidad de dicho aprendizaje. Un diseño didáctico de calidad lo es con independencia del medio; otra cosa es que este último ofrezca mayores posibilidades de aplicación.

Algo similar ocurre con la evaluación del aprendizaje cuando éste se ha realizado básicamente en plataformas de teleformación. Del mismo modo que es posible diseñar entornos de aprendizaje con tecnología hipermedia que soporten principios constructivistas en los aspectos más técnicos, pero no en la filosofía subyacente del modelo, se puede estar cometiendo el error de no aprovechar las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías para reflexionar sobre nuestras prácticas evaluativas y su coherencia con el enfoque de aprendizaje adoptado.

juandon

Bibliografía

Bhabha, H. 1994:The Location of Culture. London, Routledge.

Brighouse, H. 2000: School Choice and Social Justice.Oxford, Oxford University Press.

Callan, E.1997: Creating Citizens.Oxford, Oxford University Press.

Cavell, S.1990: Conditions Handsome and Unhandsome.Open Court, La Salle, Chicago University Press.

Dagger, R.1997: Civic Virtues. Oxford, Oxford University Press.

Fourez, G. 1990: Eduquer, écoles, éthiques, sociétés. Bruxelles, De Boeck Université.

Gutmann, A. 1987: Democratic Education. Princenton, NJ, Princenton University Pr