Juan Domingo Farnós

Consideramos la participación, reflexión, colaboración, trabajo en equipo e investigación, como los aspectos fundamentales de la práctica educativa que rodean a nuestro modelo, aunque pensamos que había que aclarar qué entendemos por reflexión y por colaboración.

Elconcepto reflexión, como objetivo a conseguir en la formación de los profesores, hace necesaria algunas aclaraciones sobre su significado y contenido. Van Manen (1994) distingue tres niveles de reflexión:

1. Una reflexión centrada sobre técnicas precisas para alcanzar determinados objetivos educativos en la que no se cuestionan criterios de valor, sino sólo de utilidad y eficacia.

2. La reflexión se centra en la relación entre principios y práctica educativa, evaluando las consecuencias e implicaciones educativas de las acciones y creencias. Nos situamos en una perspectiva personal.

3. Este nivel de reflexión incorpora los matices morales y públicos a la reflexión educativa. Se hace presente el nexo entre la vida del aula y las fuerzas estructurales más amplias (sociedad, cultura, etc.).

Las actitudes que deberían fomentar los profesores para que posibiliten su pensamiento reflexivo son, como propuso Dewey (1916):

1. Apertura de pensamiento. Deseo activo de escuchar, de analizar datos, de prestar una absoluta atención a las posibilidades y alternativas, de reconocer la posibilidad de error incluso en nuestras creencias más arraigadas. Es decir, este autor plantea una actitud de mente abierta que revise aquellos aspectos educativos que tradicionalmente se han dado por sentados y una revisión continua de la propia cultura.

2. Actitud de respuesta. Se hace necesario una actitud de elaboración de lo recibido y una reflexión práctica.

3. La culta actitud descrita por Dewey será el entusiasmo, el interés, la esperanza que suscita el pensar que estamos haciendo algo útil y que esto ha de ser necesariamente fruto de nuestra propia reflexión.

Además de cambiar la forma de realizar algunas de estas actividades, se ve necesario, incorporar otras actividades para evaluar competencias, tales como:

· Verificar el sistema de evaluación y calificación que se seguirá -de acuerdo a un proceso de evaluación inicial, continua y final- y su adecuación a la programación de la asignatura.

· Evidenciar la coherencia entre el desarrollo de la asignatura y la evaluación.

· Desarrollar estrategias para facilitar la autoevaluación y la evaluación conjunta con otros colegas, a nivel de curso, materia o ciclo.

· Compartir la información recogida con los estudiantes, teniendo en cuenta sus apreciaciones.

· Ayudar a realizar una evaluación personal de lo que realmente ha aprendido el estudiante, de su compromiso como estudiante ejerciendo la autocrítica.

· Hacer previsión de posibles fracasos de estudiantes en el avance de su proceso de aprendizaje y forma de recuperación.

· Establecer fórmulas de aprovechamiento del aprendizaje de los estudiantes en cada semestre, curso o ciclo.

· Elaborar informe de resultados/conformidad del estudiante acerca de la adquisición de las competencias específicas y genéricas propuestas como objetivo de aprendizaje.

La evaluación pasa a tener un gran protagonismo, ya que hay que contar con ella a la hora de la Planificación y de la Gestión de los Aprendizajes.

Elrol del profesor y su formación, evidentemente, necesita una redefinición, no porque cambie su importancia, sino porque su actuación se hace más compleja y le obliga a profundizar en su profesionalidad como docente, sin abandonar su tarea investigadora. La docencia le abre una nueva oportunidad de investigar en torno a sus prácticas, así como para incorporar a los estudiantes en proyectos de investigación del ámbito profesional en que se mueva.

Dieudonné Leclerq, director del Laboratorio de apoyo a la enseñanza de Lieja, integra en una especie de rosa de los vientos.

El desfase existente entre una cultura de evaluación/examen y una cultura de evaluación/apoyo al desarrollo. Aunque se comprenda teóricamente el paso a dar, el cambio actitudinal suele ser una dificultad real entre el profesorado, por lo que conviene ser conscientes del proceso a seguir y adoptar comportamientos en consonancia con las fases que requiere el cambio.

El paso desde una cultura de evaluar para examinar y clasificar hacia una cultura de evaluar para educar o basada en competencias debe hacerse en varios frentes:

Conscientemente hay que:

  • cambiar los objetivos de la evaluación,
  • identificar los nuevos roles y funciones que juega la evaluación,
  • aprender y manejar distintas técnicas de evaluación que estén en línea con los contenidos de competencia que se pretende evaluar,
  • reflexionar y dejar bien sentado lo que el estudiante puede esperar de la evaluación.

–En primer lugar, cambiar los objetivos de la evaluación supone reformular los objetivos en términos de competencia. La concepción de la competencia como realidad compleja, resultado de la integración de contenidos de distinta naturaleza, cognitivos, emocionales, conativos, normativos, ayudará a cambiar el objetivo de la evaluación. Se trata de evaluar comportamientos humanos complejos.

–En segundo lugar, hay que identificar los nuevos roles y funciones de la evaluación, lo que quiere decir que hay que trascender el sentido de la medición y clasificación y llegar hasta la integración de la evaluación en el aprendizaje. La evaluación debe ayudar al estudiante a aprender sobre sí mismo y sobre los contenidos profesionales de las competencias, a globalizar informaciones parciales, a seguir las líneas de la estrategia marcada en el módulo o asignatura.

–En tercer lugar, el profesorado debe diversificar su conocimiento y dominio de las técnicas de evaluación. Debe analizar los pros y contras de cada prueba y sus contenidos formativos. Ha de detectar con nitidez los contenidos de competencia incluidos en el desarrollo del Programa, que pasan desapercibidos a la hora de evaluar.

–En cuarto lugar, el profesorado ha de realizar una tarea pedagógica específica con el estudiante para que, desde el principio hasta el final aprecie, el valor positivo, la aportación de una buena evaluación. Y el gran interés que le supone aportar y obtener datos diversos y abundantes para realizar una evaluación justa, pero, sobre todo, formativa.

La evaluación de competencias es un proceso para valorar formalmente la conducta que demuestra el estudiante del dominio de la competencia en cuestión y proporcionarle una retroalimentación, con el fin de que pueda desaprender y hacer ajustes en la misma.

Según Levy-Leboyer (2000) la evaluación del desempeño de la competencia permite identificar las brechas existentes en el desempeño de las competencias, así como las conductas que se requieren para poder alcanzar las metas propuestas. Por otra parte, ofrece la oportunidad de adquirir nuevas competencias.

Con todo ello nos formamos la idea de una educación integral, ya no solo en el plano educativo como tal, si no dentro de un proceso de construcción socio-educativo y tecnológico que hará que llegar a la construcción de andamiajes competenciales sean más plurales, diversos y por tanto inclusivos, con lo que los nuevos roles, el aprendiz pasa a ser el responsable de todo el proceso de su educación (investigación, evaluación…) y los profesores en cambio se convierten en acompañantes, facilitadores, en una palabra, ayudantes de los primeros y de todas sus actuaciones…

Específicamente, ¿Cuáles son sus intereses y qué es lo que los motiva acerca del aprendizaje? Además, ¿en qué componentes del curriculum encuentran dificultades y qué nivel de andamiaje es necesario para acortar la brecha entre lo que actualmente saben y lo que necesitan comprender? Los docentes deben considerar cómo asignar distintos roles a sus alumnos para que revelen su potencial propio y sus conocimientos.

Sandholtz, Ringstaff, y Dwyer (1997) encontraron que los docentes dieron cuenta de incrementos beneficiosos en la colaboración e interacción entre los alumnos cuando la tecnología era integrada en sus clases. “Aparentemente tanto docentes como alumnos pueden sacar provecho del conocimiento y expertise de algunos alumnos, expandiendo además de este modo cada vez más la participación de estos alumnos en clase”.

Always Learning .Cuando vemos la educación como un esfuerzo integral, podemos determinar el valor real que los estudiantes deberían estar tomando lejos de su experiencia universitaria. Y entonces vemos que, a nivel macro, las competencias de gran capacidad de imagen como el pensamiento crítico, habilidades de resolución de problemas, y práctica (frente a sólo la posición teórica) el conocimiento son las claves para asegurar que nuestros graduados tienen las habilidades necesarias para tener éxito en el lugar de trabajo y convertirse en ciudadanos productivos. Y para mí, nos encontramos con el CBL que se trata de : cambiar el paradigma educativo para que el aprendizaje real, (no sólo percibida, si no que lo que necesite esté en primer lugar.

Y ara lograr posibles respuestas por parte de los alumnos, se requiere la puesta en juego de conocimientos y técnicas . Sus posibles soluciones no están restringidas por los dominios de contenidos que se han estudiado ni son predecibles o convergentes. Se espera que los estudiantes especifiquen los límites al problema, a través de suposiciones y juicios, expresando opiniones personales y fundamentadas en los contenidos de la materia. Esto favorece las discusiones entre los alumnos para definir las características principales del problema que motivó a los estudiantes a explorar el dominio del conocimiento requerido (feedback y flujos)

Autores como : Smith (1983), Pérez Gómez discriminan dos paradigmas en la investigación socio-educativa. Para esbozar una aproximación expresado mediante las tendencias racionalista, positivista, empirista, cuantitativa predominante en la investigación socio-educativa hasta la década de los 60. Cada paradigma surge en un contexto histórico político-social-cultural particular, en donde el motor que impulsa la creación es la insatisfacción ante las respuestas que da un paradigma a interrogantes formuladas sobre el que hacer de la investigación. Es necesario hacer aquí la acotación sobre que consideran no existir ruptura/discontinuidad de paradigmas sino, más bien complementariedad.

El ambiente en donde se realiza la investigación social en el paradigma cuantitativo tiene visos “Artificiales”. Se recurre a escenarios en los cuales se pretende aislar y controlar situaciones intervinientes, abstraer una serie de variables, en donde el investigador y sujeto de estudios viven una especie de ambiente tipo laboratorio.

  • La Metodología de la investigación educativa bajo la influencia del paradigma constructivista esta representada, principalmente por la corriente de metodología etnográfica estudios de casos, trabajo de campo, también cuenta una corriente metodológica hermética. Los contructuvistas de la escuela de Cuba clasifica la investigación en tres paradigmas: Postpositivista (cientificista), Teoría crítica (Ideológico) y Constructivista (Hermético)
  • El estudio de los paradigmas educativos es lo que prepara principalmente al estudiante para entrar en forma parte como miembro de la comunidad científica particular con la que trabajara más tarde.

A falta de un paradigma o de alguien candidato o paradigma, todos los hechos que pudieran ser pertinentes para el desarrollo de una ciencia dada tiene probabilidades de parecer igualmente de importantes. Como resultado de ello, la primera reunión de hecho es una actividad mucho más fortuita que la que resulta familiar, después desarrollo científico.

Podemos entender las competencias como aprender y cómo aplicar los conocimientos que has obtenido, y transformarlos en algo práctico y útil, es lo que podríamos visualizar como la importancia tanto de ‘conocer como de hacer “lo que es pertinente a la CBL. Me gusta decir que CBL se trata de ser capaz de hacer cosas de manera concreta, la manera en que vemos CBL es este “mostrar que sabe y demostrar que puede hacerlo.”

A nivel micro, la ABC trabaja para afinar en pequeñas competencias de investigación probados, fraccionarios, que, una vez acumulados, conducirán a una comprensión integral y profunda de un tema determinado. El diseño de cursos en torno a estas competencias es complejo, e implica un análisis detallado de cómo el conocimiento se debe medir, y lo que realmente necesita ser evaluado. Aquí es donde la ciencia del diseño de aprendizaje juega un papel fundamental, y es aquí donde creemos que la magia sucede.

A ello podemos llegar investigando a través del “andamiaje”, que se utiliza para indicar que los estudiantes necesitan pasos intermedios para realizar ciertas tareas, hoy podemos hacer esto de manera computarizada . El impacto de “andamiaje dinámico” las podemos analizar para determinar el rendimiento académico, la percepción del aprendizaje y la adquisición de conocimientos.

Los resultados mostrarán que el andamio tiene un resultado positivo en el rendimiento escolar, pero no tiene ningún efecto sobre el conocimiento general de los estudiantes. “Repensar el apoyo a los estudiantes: es el desafío del aprendizaje colaborativo en línea” (Thorpe, 2002)
Podemos analizar el diseño de cursos y apoyo al estudiante, y la difuminación de la frontera entre los dos que se produce en el aprendizaje en línea facilitado por comunicación mediada por ordenador.

El enfoque de la integración de las tecnologías de agentes de servicios web permite a la cibernética convertirse en un sistema de gestión de aprendizaje a distancia más flexible, colaborativo y eficaz. Se espera que el sistema para reducir el período de trabajo, con un promedio del 75% basado en el estudio de investigación preliminar.

Pero todo ello debe ser ciurcunstancial, temporal…en el momento que veamos que los aprendices ya tienen un camino claramente marcado y son capaces por si solos de crear, diseñar y rediseñar sus propios escenarios, es el momento de dejarles solos y no influir para nada en ellos, siempre será mejor que en algún momento te pidan consejo, que no es lo mismo que orientación, guía o facilitación…ellos serán los únicos protagonistas y responsables de la construcción del conocimiento, de su aprendizaje y de su implementación. Será mejor emplear un sistema de gestión de la atención para captar el foco de atención de los aprendices y utilizar esta información para ponerla en práctica de manera dinámica, de tal manera que los aprendices puedan hacerla suya (capturarla) e interpretarla (DIAGNOSIS).

La Educación como elemento aislado ha terminado, debe ir con la educación, el comercio, el trabajo…pasamos a una meta-conectividad, a un mashup de elementos que siempre estarán interconectados….

juandon

Anuncio publicitario