.Juan Domingo Farnos

La introducción de cualquier tecnología de la información y comunicación en el contexto educativo pasa necesariamente tanto por que el profesor tenga actitudes favorables hacia las mismas, como por una capacitación adecuada para su incorporación en su práctica profesional.

En la actualidad nos encontramos con una fuerte paradoja, y es que por una parte, existe una amplitud de tecnologías, algunas veces incluso presente en los centros educativos, como no había ocurrido en momentos históricos anteriores, y por otra nos encontramos que la práctica de la enseñanza se sigue apoyando en dos medios básicos: el libro de texto y otras variaciones impresas, y el profesor como transmisor y estructurador de la información. Negroponte (1995) en su trabajo sobre el mundo digital, llama la atención respecto a como en investigaciones realizadas por le Departamento de Educación de EE.UU., el 84% de los profesores consideran indispensable para los centros un tipo de tecnología: una fotocopiadora con suficiente suministro de papel.

Desde nuestro punto de vista los motivos de esta situación son diversos, y sin ánimo de acotarlos los podemos sintetizar en los siguientes:

· Falta de presencia de los medios en los centros, tanto en lo referido al hardware como al software.· Limitada formación del profesorado para su utilización.

· Actitudes de desconfianzas y recelo hacia ellos por parte de los profesores.

· El conocimiento limitado teórico y práctico que tenemos respecto a cómo los medios funcionan en el contexto educativo.

· El inmovilismo en el que tiende a desenvolverse la escuela.

· Tendencia en las actividades de formación del profesorado hacia una capacitación meramente instrumental.

· Costo de adquisición y mantenimiento de los equipos.

.·El trabajo adicional que conlleva para el profesor, el diseño y la producción de materiales de enseñanza.

· Falta de tiempo del profesorado para dedicarlo a las tareas de diseño y producción de materiales.

· Tendencia en nuestra cultura a que los materiales de enseñanza sean producidos por profesionales.

· Estructura organizativa de los centros educativos.

· Limitadas investigaciones realizadas al respecto“ .La investigación en medios, al influjo de los avances generados en las teorías curricular y didáctica en general, y en la tecnología educativa en particular, ha pasado por diferentes momentos simultaneados en el tiempo” (Cabero, 1989):

a-El primero, como ya hemos señalado, viene contemplado por los estudios comparativos de medios, centrados en las características técnicas de los equipos, y en determinados atributos funcionales de los medios, como por ejemplo el color, el movimiento…

b-El segundo, se centra en el análisis de sus atributos estructurales, y cómo pueden organizarse para comunicar determinados mensajes, tanto desde una perspectiva general como referidos a áreas específicas del conocimiento.

c-El tercero, por la investigación sobre las interacciones entre sistemas simbólicos de los medios y características psicológicas de los sujetos, y como dichos sistemas simbólicos son determinantes de los productos cognitivos y de rendimiento que se conseguían con los mismos.

d-El cuarto, preocupado por el análisis de las actitudes que los sujetos tienen hacia los medios y su determinación como elementos configuradores de las relaciones sujeto medio.

e-Y el último, centrado en criterios aplicativos de los medios concretos. Este último, como ha apuntado Castaño (1992), se podría ampliar en tres aspectos: pragmáticas concretas de usos de medios, decisiones que el profesor adopta para seleccionar y utilizar los medios, y contextos de aplicación.

Como síntesis, de estos momentos podemos asumir las cuatro lecciones que Clark y Salomon (1986) en su momento señalaron para aprender de las pasadas investigaciones en medios:

1) las pasadas investigaciones en medios han puesto claramente de manifiesto que ningún medio enfatiza más el aprendizaje que otro, si no tenemos en cuenta otra serie de elementos como: las tareas de aprendizaje, los elementos simbólicos, el currículum, los contenidos o la estructuración de estos.

2) alguna nueva tecnología es probable que enseñe mejor que su predecesora porque posee mejores materiales instruccionales y por la novedad.

3) las futuras investigaciones se realizarán en el contexto de las ciencias cognitivas.

4) no es cuestión de preguntarnos solamente cómo y por qué un medio opera en la instrucción y el aprendizaje, sino también por qué puede ser utilizado.

Desde mi modesto punto de vista, urge que la investigación en medios se planteen objetivos y contenidos referidos a este componente didáctico. Ya que si bien es cierto que en la actualidad estamos comenzando a tener conocimientos sobre el lenguaje semántico de los medios y sus posibilidades técnicas para la generación de elementos expresivos es más preocupante, que nos siguen faltando conocimientos sobre aspectos centrales para nuestra tarea:

a-¿cómo utilizarlos?,

b-¿cómo integrarlos?

c-¿cómo diseñarlos?

Se nos ha pedido que realicemos algunas reflexiones sobre qué y cómo investigar con los medios en el aula, y al respecto identifiqué en su momento algunas de las problemáticas, tendencias o centros de interés, como queramos denominarlos, por los cuales podría ir encaminada la investigación en medios (Cabero, 1992) y (Investigación en la era de la Sociedad de la información y del Conocimiento de Juan Domingo Farnos), de las cuales por nuestro actual interés me gustaría recordar las siguientes:

– Análisis de contextos donde los medios se insertan, y cómo pueden ser moduladores y modulados por los mismos.

– Análisis de estrategias concretas de utilización de medios por profesores y alumnos.

– Análisis de dimensiones organizativas para la inserción de medios en la escuela.

– Estudios sobre el diseño de medios para situaciones específicas de enseñanza.– Estudios sobre cómo los profesores utilizan los medios en sus aulas y bases conceptuales en las que se apoyan para relacionarlos con los métodos de enseñanza, los objetivos, la evaluación.

Lo dicho nos lleva a reclamar que las investigaciones se realicen dentro de los contextos naturales; es decir, en los espacios físicos, psicológicos y culturales, donde usualmente los alumnos trabajen y no solo nosotros, los docentes, si no prioritariamente ello, los aprendices . Paralelamente esto nos lleva también a plantearnos investigaciones donde los significativo no sea la interacción individual sujeto-medio, sino la interacción que se produce en el aula, y como dicha interacción propicia, favorece, desarrolla y aporta nuevos significados al medio y a su pragmática de uso.

“En tiempos de cambio, los aprendices heredarán la tierra; mientras que los sabios se encuentran muy bien equipados para hacer frente a un mundo que ya no existe”. – Eric HofferaImprevisible sobre predictivos:

-Colaboración sobre documentación

-Retroalimentación continua sobre las revisiones periódicas

-Generalización sobre la especialización ….

Son maneras con las que podéis adquirir mejores formas de aprender y construir redes de conocimiento personal y ayudar a los demás…No es una fórmula estandarizada, como podréis entender, yo nunca os ofrecería algo así, pero de manera personalizada lo podéis tomar como referencia, aunque claro, cada uno de vosotros debéis añadir otros factores propios de vuestra personalidad…

Si tomamos medios de adaptación, eso nos permitirá ser flexibles, abiertos al cambio, reaccionando a situaciones según la situación lo requiera. La experiencia adaptativa trae la investigación abierta, nos conduce al problema y no una solución predefinida. Siendo adaptativo es estar siempre listo.

Me gustaría comentar tres aspectos:

— El primero de ello se refiere a la necesidad de que los profesores de ámbitos no universitarios realicen investigaciones sobre medios en el aula. En nuestra cultura académica, se ha manejado durante bastante tiempo la idea de que la investigación correspondía exclusivamente a “profesores de prestigio” y además del ámbito universitario. No me voy a detener en criticar el planteamiento, creo que se cae por su propio peso. Pero sí me gustaría reclamar la necesidad de ir formado un cuerpo teórico de conocimientos sobre los medios, y que éste tiene que venir desde diferentes marcos, desde diferentes perspectivas, desde la práctica, y por supuesto dentro de una línea colaborativa y no competitiva.

–Como todos podemos imaginarnos, y es el segundo aspecto, para llevar a cabo investigaciones, es necesario que el profesor reciba la formación específica para ello. Diferentes estudios llevados a cabo por nosotros, tanto referidos a la formación que los alumnos reciben en las Escuelas de Magisterios y Facultades de Educación, así como el realizado para conocer la formación que los Asesores de informática y medios audiovisuales tenían sobre los medios. Siempre las puntuaciones más bajas, rozando lo insignificante, se referían a la formación que tenían para la investigación sobre los medios audiovisuales y nuevas tecnologías en general, y sobre aspectos concretos de la mismas.

–Y por último, es necesario facilitar los medios audiovisuales y tecnológicas a los alumnos para investigar y analizar su contexto inmediato de manera interactiva. Estas interacciones tienen una serie de ventajas , de todas ellas creo que las más significativas es preparar al alumno para trabajar con instrumentos más diversos que tiene la sociedad que los elementales que utiliza en la escuela, y modificar sus actitudes hacia los mismos.La escuela, no sólo tiene la función de capacitar informativa y científicamente al alumno para mejorar la sociedad en la que le ha tocado vivir. Sino también, prepararlo para que sepa utilizar los instrumentos de esa sociedad. Muchas veces los problemas de la educación no radican en lo que le damos a los estudiantes, sino más bien en lo que no les damos, y con ello impedimos desarrollos futuros y encuentros culturales.

La sociedad demanda un cambio en el modelo educativo. Es verdad que este modelo cumplió su papel en otra época, pero las necesidades de la sociedad han cambiado de forma radical en los últimos años, y nada justifica el mantenimiento de un sistema obsoleto, que ya no cumple su función. Ya no estamos en la Era Industrial, sino en la Era del Conocimiento y la Colaboración. En consecuencia, la sociedad demanda con urgencia cambios profundos en el sistema educativo. Sin embargo, el legado del modelo anterior se resiste a desaparecer. Son los propios alumnos, los que están manifestando su rechazo de una manera más contundente. Ellos no son como nosotros. Tienen otras aptitudes y otras necesidades muy distintas. Ya no están dispuestos a soportar el sistema de aprendizaje homogéneo y unidireccional que recibieron las generaciones anteriores. Y, por desgracia, esta desafección se está manifestando, a menudo, en un alto porcentaje de abandono escolar.

Un tiempo nuevo resulta fundamental entender que la Era Industrial ha dado paso a un tiempo nuevo. Hoy lo importante no es la producción, sino el conocimiento compartido y abierto. La información crece a cada momento. Nunca hubo tanta. Ya nadie tiene las respuestas definitivas. No existen. Vivimos tiempos de incertidumbre. Un ejemplo: los estudiantes de cualquier carrera técnica están absorbiendo contenidos que dentro de apenas 4 años, en el último curso, quizá ya estarán desfasados. Además, estamos preparando a nuestros jóvenes para trabajos y disciplinas que quizá ya no existan cuando les toque incorporarse al mercado laboral. Por eso creo que la reflexión de Nassim Taleb sobre los “Cisnes Negroses particularmente relevante en tiempos de incertidumbre:

“Para gestionar el presente lo importante es lo que sabes; para gestionar el futuro lo importante es lo que no sabes”. Cambiar nunca resulta fácil, mucho menos cuando no sabemos exactamente hacia dónde nos dirigimos. Pero está claro que en este escenario, el rol de los profesores ya no puede consistir en suministrar el contenido. Su papel, a partir de ahora, debe ser el de gestionar y facilitar el proceso de aprendizaje y el crecimiento intelectual de cada uno de los alumnos, estimulando su creatividad y su sentido crítico.

La capacidad de seguir aprendiendo es mucho más importante que lo que sabemos. Entre todos, debemos ser capaces de pasar de un modelo “centrado en el profesor” a un modelo realmente centrado en el alumno”, de clases pasivas a verdaderos entornos de aprendizaje colaborativo basados en el conocimiento abierto y transparente.

La buena noticia es que la tecnología nos proporciona las herramientas que necesitamos para dar este importante salto hacia delante.

En la Era de la Colaboración todos podemos participar de forma voluntaria en pie de igualdad creando y compartiendo desde cualquier lugar, de forma colaborativa y global en redes basadas en la confianza. Ya lo hemos explicado muchas veces: no se trata de tecnología, y la tecnología, por sí sola, no será capaz de cambiar nuestros esquemas mentales. Pero sí podemos utilizar la tecnología como palanca del cambio. Se trata de iniciar un proceso nuevo, de reinventarnos como padres, como jefes y como profesores. En la conversación de hoy voy a analizar las claves fundamentales para construir las Escuelas 2.0, el germen de una sociedad más participativa, justa y solidaria.

La Era de la Colaboración hace posible la creación de nuevas escuelas digitales más ágiles, participativas, abiertas y transparentes, basadas en el conocimiento abierto y verdaderamente centradas en los alumnos, pero los alumnos sí han cambiado, y mucho. Está llegando a nuestras escuelas y universidades la primera generación de Nativos Digitales, jóvenes que han nacido y crecido en un mundo digital. Estos nuevos alumnos presentan un patrón de aprendizaje no lineal.

Los libros y las lecciones tradicionales no satisfacen sus necesidades. Ya no aceptan el papel de sujeto pasivo. No quieren ser unos dóciles consumidores de contenido. Les gusta experimentar y divertirse. Quieren tener control sobre su proceso de aprendizaje, y sobre la información que procesan. Tanto es así que han desarrollado unas capacidades cognitivas totalmente diferentes a las nuestras, según explica Don Tapscott, autor del libro Grown Up Digital, son 8 las características que definen y diferencian a esta nueva generación -los Nativos Digitales- de sus padres, jefes y profesores.

Las resumo:

-aprecian la libertad; quieren personalizarlo todo, hacerlo a su medida; para ellos colaborar con los demás es lo más natural, y por eso disfrutan más de una conversación -en la que pueden participar- que de una conferencia en la que sólo pueden escuchar; van a examinarte tanto a ti como a tu organización; valoran la integridad de las personas y las causas; quieren divertirse tanto en la escuela como en el trabajo; para ellos la velocidad es lo más natural; y la innovación forma parte de su vida.

– Hacia la Escuela …0000¿Cuáles son los pasos que debemos dar para avanzar hacia la Escuela 2. 0? Teniendo en cuenta las características especiales de la nueva generación, Tapscott nos propone algunos de los retos que, más pronto que tarde, tendremos que afrontar para actualizar nuestro sistema educativo:

—Fomentar la participación. Hay que abandonar el estilo unidireccional para adoptar un modelo interactivo y participativo. Ya nadie está en posesión de la respuesta definitiva. La única respuesta posible debe ser colectiva, fruto de la participación de todos. Por eso, las clases magistrales deben transformarse en conversaciones. Ya sabes que hoy liderar es conversar.

—Animar a los alumnos a que no se limiten a memorizar la información, y descubran las cosas por sí mismos. Se trata de estimularles para que inicien un proceso de descubrimiento y pensamiento crítico. Antes había que absorber grandes cantidades de información. La memoria era determinante. Pero ahora los alumnos pueden obtener la información en el momento. Por tanto, lo importante ya no es lo que sabemos, sino cómo somos capaces de “navegar” en el mundo digital para encontrar la información que necesitamos; y, sobre todo, qué es lo que hacemos con ella. Lo importante no son los conocimientos técnicos -en pocos años estarán desfasados- sino la capacidad para aprender.

Las escuelas tienen que ser sitios para aprender, no para enseñar (Juan Domingo Farnós -Tapscott) Los nuevos alumnos necesitan aprender cómo interpretar la información, cómo analizarla y sintetizarla, y evaluarla de forma crítica.

El profesorado necesita desarrollar un enfoque pedagógico basado en la incertidumbre y orientado a los retos a los que nos enfrentamos en la Era de la Colaboración. Los retos a los que nos enfrentamos necesitan una formación más orientada a los desafíos y a las inquietudes del mundo real, como por ejemplo la ciudadanía, los valores éticos, el desarrollo sostenible y la multiculturalidad.

Promover la colaboración entre alumnos, dentro y fuera de clase. Antes todo era silencio en las aulas. Sólo el profesor hablaba. La información no se compartía con nadie, incluso se ocultaba. Pero los aprendices han crecido colaborando, compartiendo y creando juntos en la Red. Hoy los estudiantes necesitan hablar entre ellos. Adaptar la educación a las necesidades de cada alumno. Debemos pasar de la lección única y homogénea, que vale “a la fuerza” para todos, a una lección más flexible, diseñada según las necesidades de aprendizaje de cada uno. Antes, este objetivo era impensable, pero gracias a la tecnología, hoy podemos conseguirlo.

Como hemos dicho, la educación masiva es un producto de la era industrial. Por eso está estandarizada, es igual para todos y se enseña siempre de la misma manera. Pero la realidad es que los alumnos son individuos con sus formas personales de aprender. Unos son más visuales, otros son auditivos, y muchos otros necesitan moverse y experimentar con todo. Si antes la referencia era la fábrica, ahora la referencia debe parecerse mucho más al estudio del artista.

En la Era de la Colaboración, lo importante no son las tareas, sino las personas. Los valores esenciales ya no son la productividad, la eficiencia y la escalabilidad. Ahora debemos concentrarnos en el talento y la creatividad que las personas son capaces de liberar cuando se encuentran en un entorno estimulante, abierto y transparente. Por eso, la referencia para extraer mejores prácticas ya no es la fábrica, tal y como sucedía en la Era Industrial, sino el estudio del artista, un ámbito fecundo para la creación y la innovación.

La filosofía Design Thinking ha tomado muchas ideas y procesos de la actividad de las escuelas de diseño. Al fin y al cabo, los diseñadores son profesionales acostumbrados a dar una respuesta creativa a los retos que su actividad les plantea.

4. El aprendizaje es permanente. Las fronteras se diluyen. El modelo tradicional contempla un plazo acotado para la formación de las personas: desde la escuela hasta la universidad, es decir, desde los 3 años hasta los veintitantos. A partir de ahí, hay un gran punto final. La idea es que, en ese tiempo, el alumno ha sido capaz de acumular todos los conocimientos que después necesitará para el desempeño de su actividad laboral. El plazo para el trabajo va desde el fin de los estudios hasta la jubilación, ya cerca de los 70 años. Y desde ahí hasta el final, hay tiempo para el ocio…

El nuevo paradigma es mucho más complejo y flexible. Los plazos para la formación, el trabajo y el ocio ya no están firmemente acotados. Y la razón es doble. Por una parte, los conocimientos adquiridos en un momento concreto -especialmente si se trata de contenidos memorizados- no son válidos durante mucho tiempo. La información cambia, se actualiza a diario. Las tecnologías avanzan. Los modelos y las creencias se revisan. Lo que aprendimos en el colegio o en la universidad posiblemente valdrá muy poco en los próximos años. Así que el único camino posible es el del aprendizaje permanente, en todas las etapas de nuestra vida, incluida nuestra carrera profesional.

Por otra parte se niegan a aceptar que el ocio quede excluido de sus vidas hasta la jubilación. Para ellos, el trabajo no puede ser sólo esfuerzo y sacrificio. Ellos quieren divertirse mientras trabajan, y están preparados para combinar tareas y actividades que pertenecen a ambos mundos. En otras palabras, gracias al empuje de la nueva generación, las fronteras se están diluyendo. Ya no hay compartimentos estancos, uno para el trabajo, otro para la vida personal, otro para el ocio, otro para la formación… Las estructuras hoy son de flujo. Jugar, trabajar, compartir, divertirse, crear y, en definitiva, vivir, son verbos que los jóvenes conjugan perfectamente a un mismo tiempo.

juandon