Juan Domingo Farnos

 

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Después de un post publicado en el 20015 y a raíz de una conferencia que se iba a desarrollar y que hablaba del “fin de la enseñanza y el nacimiento del aprendizaje” como manera de hacer las cosas, lo cuál significó un cambio radical, ahora lo llamamos disruptivo, ya nada a vuelta ser como antes y aún será muy diferente porque no solo cambiamos el paradigma, sino que la sociedad quiere otras cosas que seguramente ni siquiera se llamarán educación, por lo que el papel de cada uno de los intervinientes será otro, eso si, a lo mejor será otra tipología de personas, actuaciones y como no, de conexiones…

((((((EDUCACIÓN: el paso de la enseñanza al aprendizaje! https://es.linkedin.com/…/educaci%C3%B3n-el-paso-de-la-ense… de JUAN DOMINGO Juan Domingo Farnos)))))

 

Todo ello nos lleva a una serie de actuaciones que los que ahora se llaman docentes, en el mejor de los casos, para nosotros evidentemente, deberemos desarrollar:

1) Conocer la diferencia entre “escuchar” y “aprender”.
Escuchar es pasivo. Es el más bajo, menos eficientes, menos eficaz forma de aprendizaje. Eso significa que las conferencias son los más bajos, menos eficientes, menos eficaz forma de aprendizaje. Escuchando solo requiere un esfuerzo muy poco cerebro por parte del alumno (y eso va para la lectura de textos como la conferencia-también), así que escuchar para aprender a menudo es como ver a alguien levantar pesas para ponerse en forma.

2) Saber cómo el cerebro toma las decisiones sobre lo que debe prestar atención, y lo que debe recordar.
Y aquí estamos de vuelta a las emociones de nuevo. Las emociones proporcionan los metadatos de una memoria. Son las variables que determinan la importancia de esta memoria es, si se trata de la pena salvar, y la profundidad de bits (metafóricamente) de la memoria. La gente recuerda lo que ellos sienten mucho más de lo que ven y escuchan que es emocionalmente vacía.

3) Saber aplicar lo que aprendió en el # 2. En otras palabras, saber cómo llegar a sus alumnos a sentir.

4) Conoce la amplia variedad de estilos de aprendizaje, y la forma de incorporar el mayor número posible en su experiencia de aprendizaje.

Y no, no estamos hablando acerca de ordenar los alumnos en distintas categorías como “Él es un estudiante visual, mientras que Jim es un aprendiz auditivo.”, O “Él aprende mejor a través de ejemplos.” Cada persona que ve es un “aprendiz visual”, y todo el mundo aprende a través de ejemplos. Y a través de instrucciones paso a paso. Y a través de alto nivel “forestales” puntos de vista. Y a través de bajo nivel “árbol” puntos de vista:

—Todo el mundo se entera de arriba abajo y de abajo arriba.

—Todo el mundo aprende de imágenes, explicaciones y ejemplos.

—Esto no quiere decir que ciertas personas no tienen determinadas preferencias de estilo de cerebro, pero los estilos más que cargar en cualquier experiencia de aprendizaje, mejor será el aprendizaje es para todos – independientemente de sus preferencias individuales.
(Y mientras estás en ello, sabemos que la mayoría de los adultos de hoy nosabe realmente sus propios estilos de aprendizaje, o incluso la forma de aprender. La palabra “metacognición” no aparece en la mayoría de las instituciones educativas de Estados Unidos.)

5) Conocer los fundamentos de la teoría del aprendizaje actual!

6) Saber por qué – y cómo – las buenas obras publicitarias.

7) ¿Sabes por qué – y cómo – Trabajo buenas historias.
Considere la posibilidad de que el alumno estará en una especie de viaje del héroe. Si Frodo es su hijo, y ya está Gandalf … aprender todo lo que pueda acerca de la narración y el entretenimiento. Aprenda lo que los guionistas y novelistas aprender. Sepa lo que “no le digas a mostrar” realmente significa, y entender cómo aplicarla para el aprendizaje.

Los seres humanos gastado miles y miles de años en desarrollo / evolución de la capacidad de aprender a través de historias.

Nuestros cerebros están sintonizados para ello. Nuestros cerebros no están afinados para sentarse en un aula escuchando pasivamente a una conferencia de los hechos, o la lectura de páginas de datos de texto. De alguna manera nos las arreglamos para aprender a pesar de la entrega de aprendizaje pobres la mayoría de nosotros en las escuelas tradicionales y los programas de formación (y libros).

8) Conocer un poco sobre “el método socrático”. Sepa por qué es mucho más importante que hacer las buenas preguntas en lugar de suministrar todas las respuestas.

9) ¿Sabes por qué la gente suele aprender más al ver lo mal que lo hacen de ver las cosas bien. Sepa por qué el cerebro gasta mucho menos tiempo procesando cosas que cumplen las expectativas, lo que lo hace en cosas que no lo hacen.
10) ¿Sabes por qué es tan importante estudiar y mantener sus habilidades de enseñanza, ya que es mantener sus habilidades profesionales. Sí, hay organizaciones profesionales de los formadores, a través de conferencias, publicaciones y debates en línea.
11) ¿Sabes por qué utilizar transparencias para ofrecer una experiencia de aprendizaje en el aula puede – a veces (a menudo) – lo peor que puedes hacer.

Pero también la sociedad deberá conocer el cómo y el por qué…- mantener a la gente involucrada y comprometida durante un tiempo continuado, aprender a desarrollar las actividades que llevan a un estado de fluidez..y cambiar su metodología de trabajo para adaptarla a lo que le piden los aprendices…

En la mayoría de los casos, es mucho más importante que sus estudiantes sean capaz de hacer algo con sus nuevos conocimientos y habilidades, que se dejan simplemente saber más.
Darles las habilidades para ser capaz de continuar aprendiendo por su cuenta, en lugar de tratar de meter más contenido en sus gargantas.

Para los que se consideran instructores en el aula, el mayor reto que tienen es la gestión de múltiples habilidades y niveles de conocimiento en las mismas aulas!
La peor cosa que puedes hacer es elegir una determinada (y por lo general estrecha) habilidad / conocimientos de nivel , haciendo caso omiso de las necesidades únicas de las personas que son más lentas o más avanzadas. Y no uses la excusa de que “si no tienen los prerrequisitos, no debería estar aquí.” Incluso entre aquellos que cumplen con los requisitos formales requisito previo, puede hacer que los niveles drásticamente diferentes, sean los que se lleven a término

Los estudiantes quieren ver “expuesto” el material como requisito previo, pero sólo porque lo escuchado o leído no quiere decir que les recuerda ahora, o que alguna vez realmente “lo tuvieron”.

 

Las técnicas para hacer frente a múltiples niveles:

-Asegúrese de saber lo que tienes. Averigüe antes de la clase, si se puede, al hablar con los estudiantes o al menos intercambiar correos electrónicos. Si no tenemos acceso a los estudiantes antes de la clase, hablar con sus pares…

-Los estudiantes más avanzados son mucho más probable que se molestó cuando piensan que no se dan cuenta o apreciar su nivel. Al reconocer que, a reconocer sus habilidades y preparar el escenario para hacerlos actuar como mentores de los demás.

-Tener una “base” de las actividades de laboratorio (investigación) que cada uno debe completar, pero tienen otras opciones interesantes y desafiantes para que tu pueblo avanzadas no están creciendo aburrido o frustrado esperando a la gente más lentos para terminar sus ejercicios.

-Para las personas que puedan ir a otro ritmo, incluir hojas de sugerencia para los ejercicios., o lo que debe ser usual, hacer otras cosas que les interesen más y para los que ellos puedan buscar su excelencia (INCLUSIVIDAD)

Trabajar duro para conseguir que cada uno pueda completar, aunque seguramente el fin no se encuentra nunca, pero jamás dar a conocer las soluciones de antemano!

No todos los estudiantes tienen laboratorios de acabado y se debe a que hay algunos alumnos más lentos (y no me refiero a “más tonto”, sino simplemente menos conocimientos o experiencia en el tema de los otros estudiantes, o simplemente tener un estilo de aprendizaje que requiere más tiempo).

Asegúrese de que cada estudiante ha tenido éxito en los ejercicios! Y si se les da la solución por adelantado, usted los ha robado la oportunidad de patear culo en serio, trabajando a través de él, incluso cuando las cosas se ponen difíciles.
¿Nos atrevemos a que los aprendices determinen lo que es importante aprender?…

Los docentes actuales, los que siguen el imperio de los sistemas educativos oficiales, no tenemos otra opción para ayudar a los aprendices…integrar conocimientos tecnológicos y la competencia de software en todas las unidades y en todas las acciones que se realicen….pensemos que cuando salgan de las aulas se encontraran con esta realidad..

Debemos entrenarlos a crear, a saber evaluar las fuentes más importantes (computación ubícua y I-bicuidad), a anlizar los datos en diferentes contextos…este es el vedardero aprendizaje y siendo “muy importantes los reyes godos”, no creen que lo más necesario ahora es eso, es lo que toca.., y si no sabemos o no somos capaces…dejar a otros que lo hagan y apartarnos de estas responsabilidades. Nuestro título universitario no es “el santo y seña” para esto…

Se debe motivar los estudiantes a ayudarse unos a otros, y que también debe hacerse que haya un montón de docentes en el mundo conectado, hay algunos en la clase, algunos en su escuela, e incluso algunos que son contratados para enseñar que pueden entrar en el proceso…

¿Estamos enseñando a los estudiantes a buscar ayuda por todas partes a resolver sus próximos problemas? si lo hacemos, nuestra labor es la adecuada, sino, debemos hacer examen de conciencia y lo más importante, buscar ayudad en otros que sepan hacerlo…
Autonomía del estudiante: toma de decisiones en la elección de itinerarios, recursos para la autoevaluación y el autoaprendizaje…

 

La conclusión es clara:
a-No podemos seguir enseñando las mismas cosas y de la misma manera. La educación y la formación son aburridas, demasiado serias y dejan escaso margen al entretenimiento.

b-Los profesores deben jugar un papel diferente, y que será más importante que el que han desempeñado hasta ahora porque la información y conocimiento que antes transmitían, hoy ya están disponibles en múltiples formatos. En lugar de estar encerrados en un aula, participarán en el diseño de cursos y simulaciones, en la construcción de plataformas, de herramientas de autor, en la tutorización, seguimiento y evaluación de alumnos, en la selección de contenidos, en el diseño de itinerarios formativos y curriculums, en la gestión de conocimiento, en los equipos de desarrollo de productos.
Este panorama tiene también sus peajes. El tutor tiene que aceptar que efectivamente los alumnos saben más que ellos en algunas cosas y que por tanto en ocasiones los roles se intercambian y ello posibilita una inmejorable oportunidad para aprender.

Debe también comprender que se trata de enseñar a las personas a pensar y que para esto tenemos que inducirles objetivos, hacer que fallen las expectativas, ayudarles entender porque y facilitarles herramientas para que corrijan su teoría y aprendan. En un curso bien diseñado, un alumno habrá tenido éxito, y por tanto un tutor también, si ha aprendido a HACER (desempeño) y no solo a saber (información). Sin perder de vista que lo importante es lo qué necesita saber el alumno y lo qué le interesa, no lo mucho que sepa el profesor. Es una oportunidad única de revalorizar el esencial rol social de los profesores, hoy en día fuertemente desprestigiado y desprotegido.

Creo que no habrá disenso si afirmo que uno de los efectos más notables de las tecnologías digitales es que permiten y facilitan una mayor comunicación entre las personas independientemente de su situación geográfica o temporal. Las nuevas tecnologías de la comunicación rompen barreras espacio-temporales facilitando la interacción entre personas mediante formas orales (la telefonía), escrita (el correo electrónico) o audiovisual (la videoconferencia). Asimismo esta comunicación puede ser sincrónica – es decir, simultánea en el tiempo- o asincrónica – el mensaje se emite y recibe en un período de tiempo posterior al emitido. En segundo lugar, podemos señalar que las tecnologías permiten el acceso de forma permanente a gran cantidad de información. (…)
Otro hecho destacable es que las nuevas tecnologías mejoran la eficacia y calidad de los servicios.

La creación de bases de datos accesibles desde cualquier punto geográfico y en cualquier momento junto con la gestión informatizada de enormes volúmenes de información permiten incrementar notablemente la rapidez y eficacia de aquellas tareas y servicios que tradicionalmente eran realizadas de una forma rutinaria y mecánica por personas. (…) Por otra parte, Las tecnologías digitales posibilitan nuevas formas de actividad productiva. La innovación tecnológica está afectando también al ámbito laboral transformando los patrones tradicionales de trabajo. (…)

Asimismo, las nuevas tecnologías de la información y comunicación están propiciando la superación de una visión estrecha y localista de la realidad. (…) En este sentido, los medios de comunicación y por supuesto las redes telemáticas, están jugando un papel clave en este proceso de creación de una conciencia y perspectiva mundial o planetaria.
En definitiva, las redes telemáticas propician nuevas formas de participación social más allá de los límites territoriales locales. (…) La acción política y organización de los denominados movimientos alternativos o de antiglobalización no sería explicable sin la utilización de las nuevas tecnologías de la comunicación.

Y es que, lo que sí que es cierto es que esta generación hemos crecido rodeados de nuevas tecnologías. La generación que crece ahora con las nuevas tecnologías lo entiende como algo normal. Con esto no quiero decir que no pertenezca a dicha generación, sino que simplemente hay grandes diferencias entre los que ahora tenemos veinte años y los que tienen quince.

Los directores, administradores de centros educativos, rectores de universidades… deben también, ser los líderes 2.0, los que empujen a la dinamización de los centros a su autorregeneración, los que sean capaces de hacerlo perfecto, los que no, deben dejarlo y dar paso a otros que lo hagan bien.,. exacto, deben liderar, animar tener una universidad, una escuela, alumnos y docentes 2.0. La función de los directivos es esencial generando, promoviendo nuevos líderes en las instituciones que apoyen,que junto a sus compañeros en plena tarea colaborativa realicen aprendizajes.

.Sin duda, por eso el tema de elegir por votación a quien se presente, tenia su quid en el pasado por el tema más democrático, pero ahora claramente no sirve, deben estar lo mejores, pero los mejores 2.0.

El alumno es el verdadero protagonista, el único responsable de su aprendizaje. Sin embargo, si echamos la vista atrás y tratamos de recordar las diferentes experiencias educativas que hemos tenido a lo largo de nuestra vida, veremos que apenas cumplen esas premisas. Por regla general, la mayor parte de ellas eran monopolizadas por profesores que acaparaban el espectáculo, muchas veces situados en un estrado como símbolo de su autoridad y jerarquía. Cuando estábamos en el colegio, jamás olvidamos que el profesor tenía el poder absoluto de poner las notas y aprobar o suspender a los alumnos.

Tal vez cuando no exista esa relación, les sea más sencillo conectar con los intereses reales de sus clientes, los estudiantes. Su labor consistía en impartir lecciones magistrales, recitar cantidades industriales de datos e información que atravesaban nuestro oído sin pasar por el cerebro y sin dejar huella ni impacto profundo. Por eso, no es que lo hayamos olvidado, es que nunca lo llegamos a aprender. La premisa era: Yo sé, tú no sabes, yo te cuento. Hablaban y hablaban durante horas, durante días, durante años a legiones de alumnos diferentes pero que siempre se comportaban igual. Debe resultar duro saber de antemano que los alumnos que están enfrente no tienen apenas interés en aprender lo que el profesor tiene la obligación de enseñarles.

Hoy el profesor sigue haciendo el 95% del trabajo. El aprendizaje depende demasiado del profesor, y ya hemos comprobado en carne propia que hay profesores buenos y malos. Todavía no se tiene en cuenta la eficiencia de desarrollar una sola vez un contenido de calidad en lugar de que haya miles de profesores impartiendo sus propios cursos una y otra vez, año tras año. Para cerrar el círculo, tratamos de medir el conocimiento de los alumnos a través de exámenes.

Nosotros los alumnos nos limitábamos a escuchar callados durante horas, tratar de no dormirnos, memorizar lo necesario para aprobar el examen y continuar avanzando. Éramos meros asistentes, casi nunca participantes. Nadie nos preguntó jamás por nuestros intereses, por nuestras necesidades, casi nunca se trató de hacerlo entretenido.

Curiosamente el único negocio donde el cliente nunca tiene la razón. Al cabo de pocos meses, habíamos olvidado casi todo lo “aprehendido” y lo poco que recordábamos, éramos incapaces de encontrarle aplicación práctica:

¿Integrales y derivadas?
¿Latín?
¿Trigonometría?
¿las leyes de Mendel?
¿la tabla de los elementos?

Y sin embargo ¿donde aprendemos comunicación, relaciones sociales, a razonar, a hablar en público y presentar y defender nuestras ideas ante otros?

Ese tipo de cosas solo se aprenden con mucha práctica. Pensar que esta labor del profesor es enseñar y esta actividad de alumno es aprender es una ilusión. Y para un profesor vocacional es simplemente frustrante.

Internet ha favorecido el acceso de la información y facilitado su distribución. La educación viene a nosotros. Anytime, anywhere. Genial. Lo grave es que el problema continúa siendo el mismo.

La versión online se limita a virtualizar lo presencial. El alumno sigue siendo el mismo espectador que era antes y además ahora está solo, con un artefacto tecnológico por medio (el ordenador) y las autopistas de la información que rara vez se comportan como tales. Por si fuera poco, la mayor parte de los contenidos dejan mucho que desear, al igual que ocurre con la mayoría de los cursos presenciales.

Ahora la sociedad está sometida a vertiginosos cambios que plantean continuamente nuevas problemáticas, exigiendo a las personas múltiples competencias procedimentales (iniciativa, creatividad, uso de herramientas TIC, estrategias de resolución de problemas, trabajo en equipo…) para crear el conocimiento preciso que les permita afrontarlas con éxito.

Por ello, hoy en día el papel de los formadores no es tanto “enseñar” (explicar-examinar) unos conocimientos que tendrán una vigencia limitada y estarán siempre accesibles, como ayudar a los estudiantes a “aprender a aprender” de manera autónoma en esta cultura del cambio y promover su desarrollo cognitivo y personal mediante actividades críticas y aplicativas que, aprovechando la inmensa información disponible y las potentes herramientas TIC, tengan en cuenta sus características (formación centrada en el alumno) y les exijan un procesamiento activo e interdisciplinario de la información para que construyan su propio conocimiento y no se limiten a realizar una simple recepción pasiva-memorización de la información .

Por otra parte, la diversidad de los estudiantes y de las situaciones educativas que pueden darse, aconseja que los formadores aprovechen los múltiples recursos disponibles (que son muchos, especialmente si se utiliza el ciberespacio) para personalizar la acción docente, y trabajen en colaboración con otros colegas (superando el tradicional aislamiento, propiciado por la misma organización de las escuelas y la distribución del tiempo y del espacio) manteniendo una actitud investigadora en las aulas, compartiendo recursos (por ejemplo a través de las webs docentes), observando y reflexionando sobre la propia acción didáctica y buscando progresivamente mejoras en las actuaciones acordes con las circunstancias (investigación-acción).

Las TIC se han convertido en un eje transversal de toda acción formativa donde casi siempre tendrán una triple función: como instrumento facilitador los procesos de aprendizaje (fuente de información, canal de comunicación entre formadores y estudiantes, recurso didáctico…), como herramienta para el proceso de la información y como contenido implícito de aprendizaje (los estudiantes al utilizar las TIC aprenden sobre ellas, aumentando sus competencias digitales). Así, hoy en día los formadores necesitan utilizar las TIC en muchas de sus actividades profesionales habituales siempre para acompañar a los aprendices, su ya única razón de existir, eso si, bajo una forma y un fondo diferentes a los de ahora.

juandon