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Si hablamos del “aprendizaje personalizado,” un montón de escépticos temen que podría hacer más daño que bien, especialmente en el contexto de las tendencias más grandes en el mundo académico. Se preocupan de que, entre otras cosas, que los productos personalizados de aprendizaje no serán utilizados para mejorar el aprendizaje de los estudiantes, sino como más barato y “suficientemente bueno” reemplazos para el trabajo de la facultad. Jonathan Rees, profesor de historia en la Universidad del Estado de Colorado

 

Algunos abogan porque si se necesitan programas caros que nos ofrezcan algoritmos personalizados, ¿de donde sacarán el dinero las universidades, los centros? Supongo que lo veis, es lo que llamamos u” una excusa del mal pagador”, quiere justificar la falta de dinero sin importarles ir en contra de la mejora en su aprendizaje de las personas, inaudito y lo peor, muy preocupante, pero esa opinión subyace en las Universidades, en muchas de ellas, por supuesto, en aquellas a las que nunca deberíamos ir.

“Si nos basamos en el currículo, nunca llegaremos al personalized learning, si lo hacemos en los individuos, lo lograremos más fácilmente”.

 

El alumno construye estructuras a través de la interacción con su medio y los procesos de aprendizaje, es decir de las formas de organizar la información, las cuales facilitarán mucho el aprendizaje futuro, y por lo tanto los psicólogos educativos, los diseñadores de curriculos y de materiales didácticos (libros, guías, manipulables, programas computacionales, etc.) y los profesores deben hacer todo lo posible para estimular el desarrollo de estas estructuras. A menudo las estructuras están compuestas de esquemas, representaciones de una situación concreta o de un concepto lo que permite sean manejados internamente para enfrentarse a situaciones iguales o parecidas a la realidad (Carretero, 1994).

El rechazo por los constructivistas de la idea de la necesidad de aprender en un cierto orden y que algunas formas de aprendizaje son sub-ordinadas a otras es atrevida. Requiere botar las expresiones de dominios como los que surgieron Bloom y Gagné, y sus jerárquicas taxonomías.

 

Alex Tapscott.

“Es hora de que en la universidad se produzca un profundo debate sobre cómo funcionan las universidades en una sociedad en red. El modelo de siglos de aprendizaje sigue siendo ofrecido por muchas grandes universidades, pero ya no funciona más, sobre todo para los estudiantes que han crecido de manera digital.

Para empezar, las grandes universidades todavía están ofreciendo lo que llamo el modelo de difusión del aprendizaje, donde el maestro es el locutor y el estudiante es el destinatario supuestamente dispuesto para el mensaje unidireccional. Dice así: “Soy un profesor y voy a tener el conocimiento. Prepárese; . Su objetivo es tomar estos datos en su memoria a corto plazo para que pueda recordarlo cuando a mi se me ocurra hacer una prueba (examen)”

 

Hoy por hoy y de eso no hay la menor duda, cuando se ponen notas son las notas del profesor, no las del alumno, es decir, el profesor decide y el alumno acepta o no, pero que remedio le queda…ninguno!. Todo este proceso ya no se sostiene en la era digital y en una sociedad en RED, con una nueva generación de estudiantes que representan el futuro del aprendizaje. La generación de hoy quieren conversar cuando aprenden, y por tanto, si como no nos cansamos de decir, LA EVALUACIÓN forma parte de cualquier aprendizaje, en sus evaluaciones, TAMBIÉN. A ellos les gusta compartir, están dispuestos a probar cosas nuevas, frustrarse a alta velocidad y luego recomponerse a igual velocidad, algo impensable para el MISTICISMO de la UNIVERSIDAD. Para ellos, la Universidad debe ser divertida e interesante, por lo que deben disfrutar del placer de descubrir cosas por si mismos, no por la de los profesores.

 

Si las universidades quieren adaptar las técnicas de enseñanza a su audiencia actual, deben hacer cambios significativos, especialmente si quieren sobrevivir a la llegada de cursos gratuitos en línea, con algunos de los mejores profesores del mundo, sinceramente no les veo por la labor y eso significará que si a partir de ahora no se les ve ninguna intención, por lo menos gradual, dentro de poco, o quedarán como algo residual (lo más posible y lógico) o desaparecerán por otros organismos.

 

El profesor deberá dejar de ser RELEVANTE ABANDONANDO la clase tradicional, y empezar a escuchar y conversar con los estudiantes. Para empezar, el dominio del conocimiento (cualquier cosa donde hay una respuesta correcta o incorrecta) debe lograrse por los estudiantes que trabajan con programas interactivos, a su propio ritmo de aprendizaje por ordenador (personalized learningsocial learning) Esto se puede hacer fuera del aula, liberando a los estudiantes y profesores por igual a pasar el tiempo de clase en las cosas que importan: discusión, el debate y la colaboración en torno a proyectos (PBL, ABL, FLIPPED CLASSROOM etc…).

 

El profesor de la Universidad de HARVARD, Eric Mazur, utiliza este enfoque en su clase de física,: “La educación es mucho más que la simple transferencia de información. La información tiene que ser asimilada. Los estudiantes tienen que conectar la información de lo que ya saben, los modelos de desarrollo, aprender a aplicar los nuevos conocimientos y la forma de adaptar este conocimiento a la situación nueva y desconocida ”

 

No se, pero parece razonable ¿no?, por lo menos para mi, no se para vosotros… Lo que cuenta en estos días es su capacidad de aprender durante toda la vida (LIFE LONG LEARNING) de pensar, la posibilidad y la ilusión por investigar , encontrar información, analizar, sintetizar, contextualizar, evaluar críticamente, aplicar la investigación para resolver los problemas, colaborar y comunicarse, eso si, como siempre decimos, hacerlo de manera multidisciplinar, se acabaron las materias, las asignaturas solitarias que debemos conocer al dedillo, la sociedad ya no es así. También nos encontramos con otro mantra en el aprendizaje de estilo antiguo,el supuesto de que el estudiante debe aprender por su cuenta. El intercambio de notas de exámenes o colaborar en trabajos con otros compañeros, con empresas de fuera de la universidad, con otras universidades (uiiii, pecado) y es precisamente esto lo que los estudiantes de hoy no quieren hacer, aprender en solitario que han crecido colaborarando compartiendo y creando juntos en línea.

 

Es cierto que las UNIVERSIDADES tienen cogidos por el cuello a los aprendices, que son ellas las que emiten los títulos para después poder trabajar, o bueno eso era antes, por eso ESTE MONOPOLIO debe acabar de una vez, hoy ya no tienen sentido alguno, ha quedado obsoleto, aprende una persona mas en la red que en una universidad, no hay la menor duda.

Pero una credencial e incluso el prestigio de una universidad tiene sus raíces en su eficacia como institución de aprendizaje. Si los campus son vistos como lugares donde el aprendizaje es inferior a otros modelos, o peor, lugares donde el aprendizaje es restringido y , el papel de la experiencia del campus serán socavados también. La universidad es demasiado costosa para ser simplemente un campamento de verano prolongado. Si seguimos con los planteamientos que la gente de hoy no hacemos en público (red) y en privado, face to face, respecto a la UNIVERSIDAD … ¿por qué un estudiante universitario debe limitarse a aprender de los profesores de la universidad a la que asiste y no con otros que no sean de esta universidad y que estén en otra universidad o mejor, en la red, donde están los mejores?Es cierto que los estudiantes, obviamente, pueden aprender de los intelectuales de todo el mundo a través de libros o en Internet, por tanto, para que me sirve la Univerdidad? ¿para darme un título?, pues fácil, QUE NO SEA LA UNIVERSIDAD QUIEN ME LO DÉ. (fuera monopolio). El mundo digital está desafiando la noción misma de una institución amurallado que excluye a un gran número de personas. Sin embargo, el modelo era industrial de la educación es difícil de cambiar. Los intereses creados combaten el cambio. Y los líderes de los viejos paradigmas son frustrar la carga para abrazar lo nuevo.

 

“(me hace gracias que muchos docentes universitarios que parecen innovadores, eso dicen, cuando les hablan de todo eso defienden SU UNIVERSIDAD a ultranza, incluso contra lo que predican, el uso de la tecnología en la educación, pero claro, lo hacen por corporativismos y por monopolio, ya que de lo contrario, ¿qué harían ellos? cuando lo importante no son ellos, si no los aprendices y la sociedad, por supuesto)” Juan domingo Farnós

 

Paula Sibilia y de manera parecida a como lo propongo yo mismo “Al recurrir a esta base teórica proporcionada por los textos de autores como Gilles Deleuze y Michel Foucault, lo que cuestiono es la posibilidad de que la escuela pueda ser trasformada en algo distinto de lo que fue en el siglo XIX y XX, o sea, aquello para lo que fue inventada. Lo que pongo en cuestión, primero, es que si entramos en la lógica de las redes, completamente y sin restricciones, en el sentido de conexión las 24 horas y sin límites espacio-temporales, entonces la escuela se desactivará y dejará de funcionar como tal. Las paredes de la escuela serían desactivadas por las redes, dinamitando su tentativa de pautar los usos del espacio y del tiempo para propiciar la concentración individual, por ejemplo”.

Ella lo pone cuestión, interesante porque ofrece un razonamiento crítico interesante y que si bien ya habría conseguido derrumbar el muro de la escuela, aun utilizaría lo que quedaría de ella, mientras que yo ofrezco otra educación, que no tiene porque responder a ninguna premisa ni similitud del pasado, ni siquiera a la que Sibilia propone como “RECUERDO DE LA MISMA”.

Nos dice y posiblemente con toda la razón del mundo una posición posiblemente demasiado determinista ” la escuela no se puede reformar de esa manera sin que deje de ser escuela, porque al desactivarse la lógica de las paredes se va a transformar necesariamente en otra cosa. Al seguir ese razonamiento, mi intención es cuestionar críticamente también a aquella escuela del siglo XIX, que supuestamente “funcionaba bien” pero no es casual que esté en crisis ahora. Esta crisis no es debido a las tecnologías que surgieron recientemente, como decía antes, sino que esas tecnologías son una de las muchas consecuencias de un cuestionamiento más radical y muy interesante que, por ejemplo, apuntaba a la rigidez del uso del tiempo y del espacio en esas instituciones modernas como la escuela, y a una cierta opresión de las paredes. Me refiero a toda una serie de valores típicos de los siglos XIX y XX que fueron cuestionados en la lucha de los años 60’ y 70’ contra ciertos modos de vida “disciplinarios”, como los llamaría Foucault. Esa crítica es muchísimo más amplia y es una crítica fundamental a los modos de vida disciplinarios que no se limitan a la escuela sino que también, por ejemplo, son los de la fábrica. Charles Chaplin en la película Tiempos Modernos, simboliza ese tipo de crítica a una propuesta de mundo maquinal que fue, en buena medida, el ideal modernizador industrial y capitalista de los siglos XIX y XX”

 

Bannister tenía razón.”Una fuerza poderosa para cambiar la universidad es el estudiante. Y las chispas están volando hoy en día. Hay un enorme choque generacional emergente en estas instituciones, seguro que entre los aprendices y la sociedad, o construiremos OTRA UNIVERSIDAD, o la derrumbaremos”

Cambiar el modelo de la pedagogía de esta generación es crucial para la supervivencia de la universidad. Si los estudiantes se alejan de una educación universitaria tradicional, esto va a erosionar el valor de la concesión de credenciales universidades, su posición como centros de aprendizaje y de investigación y como recintos donde los jóvenes tienen la oportunidad de crecer, y precisamente es el camino para acabar con ESTE PROTECCIONISMO MONOLÍTICO Y MONOPOLISTA DE LA UNIVERSIDAD.

 

Bien, obviamente descrimino positivamente este planteamiento y reonozco que no quedaría nada de lo que fue en el pasado, pero no sería tomado como nada negativo, ni incluso como algunos puedan ver, se perdería loq ue ahora llamaos “MEMORIA HIStÓRICA“, pero eso no debe significar rasgarse las vestiduras de nadie, eso no significa que las personas no puedan aprender, eso lo vuelve a mostrar como una CONSECUENCIA, sin darse cuenta y yo lo que buco en un DISEÑO NUEVO, una IDEA de las personas de la sociedad que ya no ven las cosas como las veían 20 años atras como nos hablaba Cristina Corea, ni siquiera como predecían Deleuze o Foucault, pero lo que ahora queremos no es solo eso, un “lugar sonde aposentarnos, sonde aprender “solo aquello que nos enseñan”, queremos otras cosas que solo podemos encontrar en la sociedad, en toda ella y la “ESCUELA DE SIEMPRE”, no entra en esas premisas.

El hecho de que la subjetividad contemporánea se esté transformando me parece que es interesante para DAVID-RIESMAN-1909-2002, pensar esto, porque “alterdirigido” u orientado hacia los otros es la denominación que el sociólogo David Riesman (Estados Unidos) en los años 1950 le dio a esta nueva forma de construirse a sí mismo, que en aquel entonces era naciente. Esos cambios empezaron a configurarse en la segunda mitad del siglo XX y ahora estarían terminando de consumarse. Se trata de un movimiento complejo: el desplazamiento del eje en torno al cual se construye lo que somos.

 

Este desplazamiento del eje en el cual se construyen cosas ha evolucionado tomando rumbos inciertos, llenos de incertidumbre, pero es más, ya nadie juega, vive, aprende….con la certidumbre, en esta época que estamos no solo no sucede, sino que sería imposible.

Fue en los siglos XIX y XX cuando aparecieron enormes cambios que hacían presagiar que vendría uno de mucho más por tento que ya no sería una superposición de elementos a manera de TAXONOMÍAS como la de BLOOM, no el superponer encima una de las otras las distintas civilizaciones ni maneras de entender la vía, sino un cambio RUPTURAL, totalmente DISRUPTIVO, que sin pretender que todo empezar de cero, porque sería muy pretencioso d¡por mi parte afirmarlo, si que esas las subjetividades eran “introdirigidas”, es decir, orientadas hacia adentro de sí mismas, apoyadas en un núcleo considerado interior, oculto e invisible, que podría resumirse en la idea de un psiquismo. La interioridad psicológica es la base de ese sujeto moderno, que se pensaba de ese modo tanto a sí mismo como a los otros e incluso a la condición humana.

 

Debemos tener claro que no se trata de una cultura cualquiera, sino a la sociedad occidental en su momento de auge, con sus pretensiones universalistas y su ideal de progreso: el hombre moderno se pensó a sí mismo como el eslabón superior de la humanidad, y ese tipo de sujeto era introdirigido, orientado hacia dentro de sí. Esa interioridad es una idea complicada, cuyas raíces pueden rastrearse en la idea de alma del cristiano, que a su vez tiene vestigios filosóficos que remiten hasta la tradición platónica. Pero en la era moderna a ese núcleo interior se lo piensa también desde la ciencia, es una idea laica, no necesariamente religiosa o espiritual, aunque se trata de una entidad etérea, inmaterial, invisible a los ojos pero considerada esencial, más importante que las vanas apariencias.

Si Freud fue el paladín del diseño cognitivo del siglo XX, el sociólogo David Riesman fue un pionero en pensar esas transformaciones históricas de los modos de ser, de este posterior rupturismo, que ahora llamamos DISRUPCION, pero actualmente hay muchos otros autores que están pensando ese desplazamiento del eje en torno al cual se construye la subjetividad y que, en nuestra sociedad occidental y en creciente proceso de globalización, sería cada vez más alterdirigida, para usar su vocabulario: menos interiorizada o introdirigida, y más volcada hacia la mirada ajena, HACIA LA SOCIALIZACIÓN.

Si el siglo XX lo podemos enfocar como una especie de “INTERIORISMO” y el XXI como una proyección al exterior, como nos dice Paula, Guy Debord denominó “la sociedad del espectáculo”, es decir, una sociedad que se configuró en la segunda mitad del siglo XX y está cada vez más atravesada por las imágenes. Esto también se está terminando de consumar ahora, con la proliferación de pantallas en las cuales construimos cada vez más lo que somos. No sólo en las redes sociales de internet, sino en las más diversas interacciones, incluso como estamos haciendo nosotros aquí, por ejemplo, comunicándonos a través de pantallas y, en esas prácticas, construimos nuestra subjetividad y sociabilidad.

Personalmente lo explico con toda clase de detalles en uno de mis artículos básicos https://juandomingofarnos.wordpress.com/…/la…/ Educación Disruptiva que me publico Ined21,

Todo ello reflejo de una sociead que ya “no mira con los mismos ojos”, es una sociedad diferente y como tal, necesita otras cosas que nunca antes había tenido y con una diferencia muy importante, la velocidad con que las quiere.

“Esa es mi sociedad , la “casa donde vivo ahora” … Juan Domingo Farnós Miró