El potencial de las Tecnologías de la Información y la Comunicación para el desarrollo de la competencia en comunicación lingüística parece incuestionable. Quizás la opción contraria, no utilizar las TIC como un mecanismo útil para la enseñanza de lenguas y para el desarrollo de la competencia comunicativa, sí que es difícil de comprender.

En este artículo vamos a ofrecerte argumentos, recursos y posibilidades prácticas que reafirman este hecho.

Podríamos mencionar siete claves que pueden contribuir al desarrollo de la competencia en comunicación lingüística:

Aprender haciendo: competencia comunicativa y enfoque comunicativo. Si nuestro objetivo es que nuestros estudiantes desarrollen su competencia comunicativa, la mejor forma de hacerlo es permitiéndoles comunicarse de manera realista con otras personas (personas de su misma clase, de otras clases, de otros centros, de su barrio, de su ciudad, de otras ciudades, de otras comunidades, de otros países,…).
Cuando diseñes una tarea, piensa en tus estudiantes como agentes que van a participar en un espacio discursivo determinado donde conviven con otras personas, con las cuales han de entrar en contacto. Los estudiantes pueden ser agentes de viaje que preparan un recorrido para turistas, astrónomos que preparan una Guía del Sistema Solar para otros estudiantes, expertos en Marketing que tienen que diseñar una campaña y exponerla delante de un grupo de empresarios, etc. En todos estos casos deberán buscar información en la red, tratarla adecuadamente y preparar un texto, oral o escrito, que habrá de ser expuesto públicamente.
Aprender con otros: interacción, recepción y producción. La comunicación es un proceso de construcción de significados basado en la interacción y en el cual podemos ser receptores o emisores. Adoptar ambas posiciones en el proceso comunicativo es absolutamente necesario para un desarrollo equilibrado de la competencia comunicativa (aunque es cierto que un estudiante en determinadas situaciones puede estar interesado en una actividad comunicativa más que en otras – estudiantes de medicina interesados en la lectura de artículos especializados en inglés, estudiantes de turismo interesados en las destrezas conversacionales, etc.).
Las TIC ofrecen múltiples oportunidades de entrar en interacción con otras personas y de recibir y producir mensajes: servicios de mensajería, correo electrónico, chat, blogs y microblogs o VoIP (como Skype). ¡El límite de estos servicios es la imaginación del docente!
Aprender con todos los sentidos: oralidad y escritura. La lengua se muestra tanto en forma oral como en forma escrita, cada una con su sentido en el proceso de la comunicación y sus rasgos propios; ofrecer al estudiante la posibilidad de acceder a ambas modalidades de la lengua es una obligación del profesorado de lenguas. Al mismo tiempo, conectar la lengua con otras formas de comunicación visual y auditiva nos permite superar barreras y ampliar nuestras capacidades.
La mejora de la velocidad de conexión (aunque sea todavía insuficiente en nuestro país) permite el acceso a ambas modalidades de la lengua. En conexión con la clave anterior, nuestras tareas deben proponer situaciones en las cuales los estudiantes reciban y produzcan tanto texto oral como texto escrito y son muchas las posibilidades que nos ofrecen las TIC: por ejemplo, en Educ@contic hemos comentado distintas posibilidades a través del vídeo on-line o de aplicaciones text-to-speech.
Aprender errando: atención a la forma. El error es una parte inevitable e importante del proceso de aprendizaje; aprendemos lenguas mediante la creación de hipótesis sobre el uso de las unidades lingüísticas (“Me he ponido los zapatos”), el contraste con la realidad (“Se dice…”), la monitorización de nuestra propia actuación y la utilización de formas ajustadas a la norma. Es más importante acompañar a nuestros estudiantes en este camino que enseñar gramática de manera explícita, aunque la enseñanza de la gramática sea un aspecto importante de nuestra cultura tradicional de enseñanza de lenguas.
El acceso a herramientas como el Diccionario Panhispánico de Dudas pueden contribuir a mejorar nuestra conciencia lingüística en castellano; el repertorio de actividades dedicadas a la competencia lingüística dentro de la Didactitecapuede servir de ejemplo de los muchos recursos disponibles para prestar atención a la forma.
Aprender en muchas lenguas y con muchas personas: plurilingüismo y pluriculturalidad. La información en la red está en muchas lenguas (aunque en algunas más que en otras) y gracias a la red podemos ayudar a que nuestros estudiantes se acerquen a las lenguas sin prejuicios y con la voluntad de comprender a partir de sus lenguas; asimismo, las lenguas nos hablan de la vida de muchas personas y acercarnos a la diversidad cultural nos permite comprender mejor la realidad.
La red nos permite acercarnos a la diversidad: el Catálogo de Voces Hispánicas del Centro Virtual Cervantes nos acerca a las variedades del español; Aula Intercultural recoge una serie de buenas experiencias en interculturalidad en el marco de la educación formal, incluyendo buenas prácticas en el uso de herramientas didácticas y TIC; el currículo integrado de las lenguas es una posibilidad didáctica de alta calidad para la educación formal.
Aprender lenguas para aprender: aprendizaje de lenguas basado en los contenidos En la escuela, las lenguas sirven para realizar muchas funciones pero una de las más importantes es servir de puerta de acceso a los contenidos de cada una de las materias o áreas de conocimiento. Tratar en clase el discurso académico es garantía de éxito en la escuela y también puede ser una forma muy efectiva de mejorar la competencia comunicativa de nuestros estudiantes.
El desarrollo de las propuestas AICLE en los últimos años nos ofrece una amplia diversidad de recursos para un aprendizaje de la lengua centrado en los contenidos curriculares. Isabel Pérez, una profesora de idiomas muy conocida en el ámbito TIC, recoge en su web muchos recursos para la enseñanza de lenguas basadas en los contenidos.
Aprender disfrutando: el enfoque lúdico. La propia actividad de aprendizaje es una fuente principal de motivación y plantear tareas que permitan a los estudiantes disfrutar de la actividad es una garantía de éxito. Los juegos, poemas, canciones, etc., permiten que los estudiantes se acerquen a la lengua manteniendo sus “filtros afectivos” bajo control.
Las TIC ofrecen nuevas posibilidades para añadir un toque lúdico a nuestras clases, al aprendizaje de lenguas y al desarrollo de la competencia en comunicación lingüística; desde el karaoke hasta el Trivial o el SingStar (en este caso, en clases de francés), son muchas las posibles actividades de interés para el profesorado a la hora de introducir tareas motivadoras y atractivas.
En resumen, las TIC son fieles aliadas de la competencia en comunicación lingüística, de la misma forma que esta competencia está en la base del desarrollo del resto de las competencias en el contexto escolar. Por ello, cualquier inversión mediante las TIC en la mejora de la competencia en comunicación lingüística, en la línea de las siete claves aquí comentadas, representa, en realidad, una inversión en el desarrollo de todas las competencias del individuo y en sus posibilidades de éxito en la escuela.